Me aparto de ella antes de caer en la tentación. — No empieces algo que no vas a poder terminar, mi ángel — susurré cerca de su oído en tono ronco, controlando para no tirarla a nuestra cama y hacer con Luisa todo lo que había deseado por largos meses. Pero, al ver sus ojos negros como una noche sin luna mirarme con un deseo tan fuerte como el que yo sentía por ella, y con una certeza sobre algo que pude entender, supe que no desistiría ni se negaría a seguir adelante. — Te quiero, Dominic... — Luisa murmuró, mirándome con un deseo ávido que destruyó toda mi voluntad de mantener mi alto control—. Te quiero como nunca quise algo antes. Sujeté su barbilla, haciéndola sostener su mirada sobre la mía, mirándola serio. — ¿Estás segura? Piensa bien para que no te arrepientas después, Luisa. Porque, si empiezo ahora, no voy a poder parar hasta estar dentro de ese tu coñito — avisé por última vez. — Sí. Estoy segura. Sus pocas palabras me fueron suficientes para convencerme de que no se
Última actualización : 2026-06-14 Leer más