"Dominic." — Murmuré su nombre entre gemidos, pidiendo más, necesitando su toque. Y Dominic lo hizo: comenzó a penetrarme con uno de sus dedos en ritmo rápido, en un vaivén que me llevó al borde del éxtasis, mientras con su boca chupaba mi clítoris de manera deliciosa.Gemí, loca de deseo, al sentir a Dominic meter otro dedo dentro de mí, penetrándome sin ningún cariño. Y pronto su boca, su lengua y sus dedos me arrastraron a un clímax tan intenso que sentí perder el equilibrio de mis tacones. Vi todo frente a mí convertirse en un borrón en medio del intenso éxtasis, mientras su lengua seguía chupando y lamiendo mi intimidad con deleite.— Corre para tu hombre, Luisa. — Me ordenó en tono deseoso, sin dejar nunca de tocarme, de poseerme con sus dedos con ferocidad.Estaba tan inmersa en medio del placer que su boca causaba en mí, débil por el orgasmo, que no me quejé cuando Dominic sustituyó su lengua por sus dedos, tocando mi punto de placer con una aspereza que me dejó fuera de órbit
Última actualización : 2026-07-26 Leer más