Narrado por Luisa Días ya habían pasado, sino meses, desde que estaba atrapada en este lugar bajo la constante obsesión de Dominic, mantenida en cautiverio por él. Y, de manera distorsionada, había creado una rutina en esta mansión — una que seguía todos los días. Por la mañana, Dominic y yo desayunábamos juntos. Por la tarde, cuando él no estaba en la mansión o cuando Alicia no venía a visitarme, leía algún libro de la extensa biblioteca o cocinaba algo para pasar el tiempo. Y, finalmente, por la noche, Dominic y yo cenábamos para luego dormir en la misma habitación. A veces, Rafael venía a la mansión a conversar con Dominic en el despacho, nunca hablando de nada que tuviera que ver con el mundo allá afuera en mi presencia. Pero ambos, además de primos, me parecían ser de alguna forma amigos muy cercanos. No me importaban los tipos de amistades o parentescos que Dominic tuviera. El único pensamiento que rondaba mi mente últimamente era el de rendición. Me había conformado co
Última actualización : 2026-06-14 Leer más