Luna Después del desayuno, subimos a la habitación otra vez. Fui directa al armario, ya pensando en la playa. El sol afuera estaba de esa manera que quema hasta los pensamientos, y yo quería aprovechar. Empecé a sacar los bikinis del cajón, tirándolo todo en la cama. —Estaba pensando en usar este de aquí… —dije yo, levantando uno bien pequeño, de hilo dental, bombacha minúscula, bien provocativo. —¿O es demasiado? Me di la vuelta de espaldas a él, fingiendo indecisión, pero ya sabiendo exactamente el efecto que iba a causar. Él estaba apoyado en la pared, con el celular en la mano… hasta que me vio con ese bikini. Bajó la mirada hacia la tela minúscula, luego subió despacio por mi cuerpo. —Usa ese de ahí —dijo él. La voz salió más grave, arrastrada. Él tiró el celular a un lado, pasó la mano por el short y apretó allí delante. Mordí mi labio, fingiendo que no lo vi. —¿Estás emocionado, eh? —pregunté. —Sabes lo que haces, Luna… —respondió él. Vino despacio, deteniéndose detrás
Última atualização : 2026-05-24 Ler mais