Los días pasaron y, una vez que Baltazar recibió el alta definitiva, ambos regresaron a la finca, los días en el departamento fueron tranquilos, dulces y llenos de conversaciones que solo los hicieron acercarse más. Después del ataque, la propiedad parecía completamente distinta. Los ventanales ahora eran blindados, nuevas cámaras vigilaban cada rincón del terreno, sensores de movimiento protegían el perímetro y varios hombres patrullaban día y noche sin descansar. La casa, que alguna vez había parecido un simple refugio temporal, ahora era prácticamente una fortaleza.Aquellos días también sirvieron para que Baltazar recuperara poco a poco la normalidad. Las heridas comenzaban a cerrar, el dolor disminuía y la sonrisa había regresado a su rostro desde que Bella volvía a dormir abrazada a él cada noche. Por primera vez sentía que tenía una verdadera vida fuera de la organización. Despertaba con ella entre sus brazos, desayunaban juntos, discutían por tonterías, se besaban en cualquie
Última atualização : 2026-08-26 Ler mais