VALENTINA ROSSEra viernes por la tarde. Yo estaba en mi antiguo departamento, observando el movimiento a mi alrededor.Rubi estaba de pie cerca de la ventana, a su lado estaba el agente Carter. Como era de esperarse de un hombre que lidiaba con espionaje y seguridad de alto riesgo, era silencioso y metódico. En menos de una hora, Carter ya había instalado tres microcámaras extra: una escondida en medio de mis libros en el librero, otra empotrada en el interruptor de luz de la pared y la última camuflada en una maceta.— El audio de la cocina está limpio, señora Beckett — anunció Carter, probando un pequeño dispositivo en su propio oído. — Incluso si suspira o susurra, vamos a escuchar con claridad.— Excelente, Carter — respondió Rubi, sin relajar la postura. — Quiero estar segura de que no hay ningún punto ciego.La puerta de la sala se abrió y Domenico entró.No me sorprendió verlo ahí, aunque no habíamos quedado en nada. Honestamente, ya me lo esperaba. Domenico no era el tipo de
Última actualización : 2026-08-24 Leer más