—¡Suéltame! ¡Erick, detente!Elly forcejeaba con todas sus fuerzas, golpeando el pecho ancho y firme de él una y otra vez con sus pequeñas manos. Sin embargo, cada movimiento era inútil. Erick era como un arrecife inamovible. Él continuaba su avance, ignorando el rechazo de ella. Sus besos aterrizaban en el cuello de Elly de forma brusca y exigente; un ataque que no nacía del amor, sino de una furia que buscaba la destrucción.El cuerpo de Elly temblaba violentamente bajo el peso de Erick. Una sensación de náuseas y asfixia la oprimía, pero en medio del caos, la imagen de Felix esperándola en la guardería cruzó por su mente. Su teléfono estaba destrozado; no tenía forma de avisar a nadie. Estaba atrapada.De repente, Elly dejó de luchar. Su cuerpo, antes rígido, se quedó lánguido, entregado.—¿Cuánto vas a pagarme?La voz de Elly sonó plana, vacía y fría, como la de alguien que acaba de rendirse ante el destino.Erick detuvo sus movimientos al instante. Levantó la vista, clavándola en
Última atualização : 2026-05-18 Ler mais