Garlan miraba al chico sentado frente a él en la mesa del restaurante. Era cómico ver el sonrojo de sus mejillas, comiendo torpemente, con las manos temblorosas por los nervios. Y el alfa sabía el porqué, después de todo, sabía que el omega tenía un regalo. Regalo que él conocía que era. Solo que no quería disipar la sorpresa que con tanto esmero el chico le había preparado.-¿No te gusta la comida?- le preguntó con un leve toque de burla.Tobias no pareció darse cuenta que estaba haciendo un hermoso puchero. Desde que Garlan había vuelto apenas había encontrado la oportunidad para darle lo que tenía guardado en el bolsillo de su chaqueta. Y cuando la veía lo atacaban sus nervios. Se maldecía internamente.Mientras el alfa disfrutaba de todo aquello. Le daría espacio a su pareja, pero si no le daba el anillo antes de irse él mismo daría el paso y se lo pediría. Después de todo, el orden de los factores no alteraba el producto.Después de cenar, Garlan era consciente que el omega debí
Última actualización : 2026-10-05 Leer más