La noche anterior al ataque había sido larga y llena de inquietudes. El mensaje anónimo seguía resonando en mi cabeza. “Hay un topo en su círculo”. No sabía quién era, pero sabía que alguien estaba filtrando información a Lorenzo. Alguien que conocía nuestros movimientos, nuestras debilidades, nuestros secretos.Esa madrugada, el ataque llegó.Eran las seis de la mañana cuando los guardias de seguridad detectaron movimiento en el perímetro exterior. Rowan y Mateo se pusieron en acción de inmediato, despertando a todos los presentes.—¡Vanesa, queda con los niños! —gritó Rowan, mientras corría hacia el jardín.—¡No te vayas! —grité, sintiendo que el pánico comenzaba a apoderarse de mí—. ¡Rowan, espera!Pero él ya había desaparecido tras la puerta del jardín, seguido por Mateo y varios guardias armados.El ruido de los disparos me heló la sangre. Abracé a Alessandro y a Eric con fuerza, cubriéndolos con mi cuerpo mientras los hombres de Lorenzo intentaban abrirse paso.—Mamá, tengo mied
Última actualización : 2026-07-07 Leer más