Justo antes de salir de la oficina, había visto los titulares, las fotografías, e imaginó a Miranda viéndolas también, mientras una expresión sombría le cruzaba el rostro.Abrió los ojos despacio y miró a Christopher por el espejo.—No hace falta —dijo, plano, indiferente.Christopher dudó. —Señor… está jugando con fuego.Kai no respondió, su expresión no cambió, si acaso se volvió más fría, y giró la cabeza hacia la ventana, mirando fijamente las luces de la ciudad que pasaban.Quería ver su reacción ante esa noticia, si sentía celos, si de verdad sentía algo.Minutos después, el auto entró en la entrada de su casa.Kai bajó de inmediato, sin esperar a que Christopher le abriera la puerta, sus zapatos golpeando con fuerza los escalones de mármol mientras entraba a la casa.La puerta principal se cerró detrás de él con un golpe apagado, el sonido resonando en el pasillo silencioso, sin siquiera mirar hacia la sala, subió directo las escaleras, que crujieron bajo sus pasos pesados mien
Última actualización : 2026-08-14 Leer más