Por poco se me escapa un grito.¡Era enorme! Muchísimo más grande que el juguete de antes.Iván seguía afuera; con la poca razón que me quedaba, quería rechazar al doctor Zavala. Pero cuanto más me retorcía, más notaba a mi espalda lo bien dotado que estaba. La adicción pudo más que yo y, sin poder evitarlo, me eché hacia atrás contra él.El doctor Zavala esbozó una sonrisa burlona; su cuerpo caliente ya estaba pegado al mío.—No, no…Por fuera decía que no, pero por dentro lo deseaba con todas mis fuerzas.Pensaba que, con el tratamiento del doctor Zavala, quizá la adicción desaparecería y podría volver a una vida normal con Iván. Y, además, podría comprobar qué tan potente era, con lo bien dotado que estaba, y disfrutarlo como es debido.Eché bien las nalgas hacia atrás, lista para recibir al doctor. Al verme así, me dio una nalgada tras otra, sin parar. Yo ya no aguantaba más.—Baja la voz, que no te oiga tu novio.Al verme colorada y contoneándome así, el doctor Zavala se irguió…
더 보기