Suspiro hondo varias veces, porque de verdad no creí que este momento llegaría tan rápido, luego de aquella mutua declaración. Mi madre me observa con una sonrisa satisfecha, pero eso no calman mis nervios; por el contrario, los intensifican y me doy cuenta de que soy más sensible de lo que pensaba.—¿Podrías dejar de verte tan trágica? —pregunta mamá, y quisiera no hacerlo, pero el momento me sobrepasa.Unos meses atrás lo había tomado con calma, ya que lo veía lejano. Sin embargo, el día ha llegado y, aunque intento reaccionar de la mejor manera, no lo logro. No es que odie este momento; es que dé verdad que me siento abrumada.Anna aparece y trato de sonreírle.—Ay, ya, pareces un cordero de matadero con esa cara. Nadie te creerá que estás feliz por este día —dice mi hermanita con bastante sarcasmo, y yo la miro frunciendo el ceño.—¡Es el día más feliz de mi vida!—No lo parece. Pobre Alex.Obviamente bromea, y tengo ganas de estr
Última actualización : 2026-08-09 Leer más