—Hace muchísimo frío —murmuró Olivia al salir de la villa, abrazándose a sí misma. Contempló el cielo oscuro; la nieve caía sin demasiada fuerza, pero el viento helado calaba hasta los huesos.Observó el firmamento sombrío y vacío, experimentando una profunda desolación. Aunque no había un motivo aparente, sentía un hueco enorme en el pecho, como si hubiese perdido algo de incalculable valor sin lograr identificar qué era. Caminó hacia el columpio del jardín trasero, se sentó con lentitud y comenzó a mecerse despacio.Desde hacía varias horas se sentía inquieta. Tenía la mente intranquila y el sueño no llegaba. La noche avanzaba, pero su zozobra aumentaba, como si un peso invisible le oprimiera el pecho. Sentía ganas de llorar, mas ignoraba el origen exacto de su aflicción.—¿Por qué me siento así? —murmuró en voz baja, mordiéndose el labio—. ¿Qué es lo que me angustia tanto?En medio de la penumbra, intentó reflexionar para descubrir qué atormentaba sus pensamientos. Su rostro lucía
Última actualización : 2026-09-01 Leer más