—¡Zayd! —llamó Olivia con voz débil.—Aquí estoy —respondió Zayden.—S-si algo pasa... por favor, prioriza la seguridad de nuestros hijos —dijo Olivia débilmente.—No digas cosas raras. Vas a estar bien —dijo Zayden—. Todos van a estar bien.Zayden no dejó de repetir esas palabras hasta que llegaron al quirófano, donde su mano tuvo que soltar la de Olivia. En realidad, el propio Zayden estaba aterrorizado; tenía pánico de que le pasara algo a Olivia y a sus bebés.Una vez que Olivia entró al quirófano, Zayden se dejó caer junto a la puerta, sujetándose la cabeza y llorando en silencio. En realidad, el asunto de la maldición no solo seguía persiguiendo a Ariana, sino que también atormentaba a Zayden. Y ahora su miedo era aún mayor, sabiendo que en ese preciso instante su esposa se debatía entre la vida y la muerte allí dentro.—Soy consciente de que soy un hombre lleno de pecados e impuro. He matado a mucha gente... Pero, ¿puedo suplicarte, Dios? Por favor, no te lleves a mi esposa ni
Última actualización : 2026-10-07 Leer más