CAPÍTULO 9: EL ALFA EN EL UMBRAL.. Bianca.La tormenta seguía rugiendo afuera cuando desperté, pero el verdadero trueno estaba dentro de mi cabeza. Un dolor punzante marcaba el ritmo de un sonido persistente: pum, pum, pum. Alguien golpeaba a la puerta de la cabaña con la fuerza de un mazo.Jacob soltó un gruñido que no tenía nada de humano. Se giró entre las sábanas, todavía envuelto en el calor de nuestro encuentro, y rugió hacia la nada:—¡Ya voy!Me incorporé despacio, luchando contra el letargo. Ver a Jacob levantarse de la cama, completamente desnudo, fue una distracción poderosa. Sus músculos se tensaban bajo la luz grisácea de la mañana mientras se estiraba, mostrando una fisonomía perfecta y poderosa. Pero los golpes no cesaban. Parecía que los lobos no conocían el concepto de "paciencia" ni el de "timbre".—¡Que ya voy! ¡Estoy bajando! —gritó Jacob mientras se subía los vaqueros a toda prisa—. Quédate aquí, cariño. Tengo que ver qué quiere este dolo
Última atualização : 2026-06-17 Ler mais