Un martes por la tarde, mientras Beatriz acomodaba en la cuna las diminutas sábanas recién bordadas que Estela había preparado, Isabella entró despacio a la habitación del bebé, sosteniéndose la espalda baja con ambas manos.—Beatriz... —Llamó en un murmullo suave, con una sonrisa cansada pero radia
Última actualización : 2026-08-20 Leer más