Sky logró dormir solo cuando el cansancio fue más fuerte que el dolor, entonces se dejó caer en el colchón, aún con la espalda ardiendo bajo la piel donde las alas habían rasgado carne y nervios, Kenan había insistido en que descansara, Jano le había dado una poción suave “solo para relajar los músculos”, y Taylor se había negado a salir de la habitación hasta verla cerrar los ojos y cuando el sueño, por fin, la atrapó, no llegó la oscuridad, sino el bosque.El bosque que no existía en el Reino Demonio, pero que vivía en su memoria de cuando vivía en el reino lobuno, los árboles altos, y aire frío, tierra húmeda bajo sus pies, y de pronto tres sombras la rodeaban, enormes, familiares, el lobo negro de Kenan, el pardo de Taylor y el negro verdoso de Jano.Sky miró hacia atrás, en el sueño, sus alas estaban fuera, rojizas, pesadas, sangrando por las junturas como si cada pliegue arrancara un pedazo de su columna.—Duele —murmuró, sin darse cuenta de que hablaba en voz alta, tanto en el
Última actualización : 2026-08-28 Leer más