Isabella suspiró. —Me armo de valor y me encargo de esto, ¿no?—Eso es. ¿Y primero?—Buscar a Lex. Hablar con él. Ni siquiera sé cómo encontrarlo.—No será difícil —dijo Tessa, mientras revisaba las fotos en su teléfono—. Estaba en la recepción, ¿verdad?—Sí —le dijo Isabella, tomando su teléfono. Miró la foto de Lex. Era ridículo, pero se dio cuenta de que lo extrañaba. Se arrepintió de haberlo dejado plantado esa tarde. Le devolvió el teléfono.—Qué marido tan guapo tienes —dijo Tessa riendo, pero luego se puso seria—. Entonces, ¿vas a ir a verlo?—Sí, tengo que ir, ¿no?—Sí.—¿Qué le digo?Tessa se encogió de hombros. —Supongo que puedes empezar con un «Hola, cariño».—Eres un idiota.—Lo sé, pero me quieres igual.Con un plan en mente, Isabella se sentía lista para afrontar sus problemas de frente. —Sí, te quiero. Ese es mi problema —dijo, sonriendo a su amiga—. Vale. Lo encontraré y arreglaré las cosas. Pero no después de mi reunión de mañana. Encendió la lámpara de su mesita de n
Última actualización : 2026-07-02 Leer más