La familia Gray era un caos. Había llegado el momento de que Stephen y Anna se marcharan de la ciudad, y iban retrasados. La señora Gray no paraba de dar órdenes a las criadas, que hacían las maletas a toda prisa. Zach, el mayordomo, intentaba mantener la calma, pero era inútil. La tensión en el ambiente se podía cortar con un cuchillo.—¿Dónde está Stephen? —exigió saber la señora Gray, y su voz resonó por toda la sala—. Ya debería haber regresado.—Seguro que viene de camino, señora —dijo Zach—. Conociéndolo, no se perdería este vuelo.Pero la señora Gray no estaba tan segura. Tenía un mal presentimiento. Stephen se había marchado temprano esa mañana para encargarse de un asunto con su padre en la empresa, en contra de su propio criterio. Iba a viajar hoy, así que ¿por qué no dejar el trabajo a un lado y centrarse en el viaje? Era igual de testarudo que su padre y, para él, la empresa siempre iba primero.Finalmente, tras lo que pareció una eternidad, llegó Stephen. No parecía preoc
Última atualização : 2026-07-02 Ler mais