Seraphina ladeó el rostro hacia él, rozándole los nudillos con la yema del pulgar, agotada pero infinitamente feliz.—Llegaste exactamente a tiempo, Alaric —respondió la madre en un hilo de voz dulce y pausado—. Nuestra hija te estaba esperando.A unos metros de distancia, Luvia se llevó las manos a
Huling Na-update : 2026-08-27 Magbasa pa