—¡De ninguna manera! —exclamó Jessica—. Entonces, ¿qué pasó después? —No quería que supiera lo que sentí con ese beso, así que actué como si no me importara… y salí corriendo de su oficina. —La verdadera pregunta es —intervino María—, ¿te importó el beso? —¡NO! —grité de inmediato—. ¿Por qué tendría que importarme? —¿Estás segura? —insistió, arqueando una ceja—. Quiero decir… es un hombre sexy. No es posible que te bese y no sientas absolutamente nada. En serio, no puedo creerlo. ¡Acabas de besar a uno de los hombres más sexys del mundo! —, por favor, no lo besé —me quejé. ¿Por qué les conté lo del beso? Debería haberlo sabido. Seguirán haciendo que parezca algo mucho más grande de lo que fue. —Aria, no puedes negar el hecho de que le devolviste el beso. ¡Eso es todo! Te besó y, si no lo hubieras disfrutado o no te hubiera gustado, habrías podido detenerlo, empujarlo o incluso abofetearlo, pero… ¡le devolviste el beso! —exclamó—. ¡Aria Blackwood besó a Sebastian, ch
Última actualización : 2026-08-08 Leer más