Grasya se quedó paralizada.El corazón le saltó a la garganta, golpeando con tanta fuerza que estaba segura de que él podía oírlo.Cuando levantó la mirada hacia él, Helios la observaba… atento, sin parpadear. Las cejas se le alzaron ligeramente al cruzarse sus ojos, como si esperara ver exactamente cómo reaccionaría a sus palabras.Ella apartó el rostro.—Dices cosas tan extrañas —murmuró. Una mano se apretó contra el pecho, los nudillos blancos.La mirada de Helios se deslizó con naturalidad hasta donde reposaba su mano, pero no dijo nada al respecto. En cambio:—¿Qué? ¿No tengo derecho a querer tu corazón?Grasya se mordió el labio con más fuerza. La mano se le clavó aún más contra el pecho.—No sé qué responderte. —Tomó aire. Luego otro. Superficial. Rápido.Helios soltó una risa suave, completamente encantado con ella.—¿Sin aliento otra vez, Grasya? Cada vez que digo algo que te toma desprevenida, siempre olvidas cómo respirar. —Su voz era grave, rica y cargada de diversión.—¡E
Última actualización : 2026-09-02 Leer más