AnaluAl día siguiente, cuando me desperté, además de la resaca tenía la visión de un Santiago sentado al borde de la cama, ansioso, mirándome.— Hola… — digo tímida.— ¡Hola, mi amor! — dice más suave.Entonces me tranquilizo; señal de que no está enfadado porque haya bebido de más.— ¿Llevas mucho rato ahí?— No mucho. Estaba esperando a que despertaras.— ¿Ha pasado algo? — pregunto acomodándome en la cama.— No, pero necesito decirte algunas cosas.Empiezo a sentir un frío en la barriga.— ¿Cosas malas?— No, creo que no. Dependerá de ti.— Entonces habla. Ya no aguanto más suspense.Entonces me da un sobre.— ¿Qué es esto? — digo curiosa.— ¡Ábrelo!Me siento en la cama y abro el sobre, que contiene tantas cosas que no consigo entender bien.— ¿Qué es esto?Sonriendo como un bobo, dice:— ¡Un análisis!— Eso ya lo sé, pero qué… — me callo y entonces cae la ficha —. No me digas que es tu análisis, ese que ibas a repetir.— Sí, es ese mismo.— Entonces, por favor, dime qué pone, po
Última actualización : 2026-08-01 Leer más