Si algo bueno tenía Mauricio, según sus amigos, era que absolutamente todo en su vida estaba organizado.No dejaba nada al azar.Cada actividad, cada entrenamiento y cada clase estaban anotados en una agenda perfectamente ordenada. Para él, improvisar era perder el tiempo.Lástima que, por mucho que intentara controlar cada aspecto de su vida, había algo que jamás podría organizar.Su corazón.Con todo listo para iniciar la universidad, decidió llamar a sus amigos.—¿Cómo están, chicos?—Felices de tenerte tan lejos —contestó Camila sin perder la oportunidad de molestarlo.Mauricio resopló.—Omega rebelde, ya te estás pasando de confianza.—¿Yo? Solo dije la verdad. Hasta el alfa de Eduardo está feliz de que ya no tenga que soportar tus vigilancias cada vez que se acerca a Sofí.Al otro lado de la llamada se escuchó la risa de Camila, seguida por las protestas de Eduardo.Sofía, sentada a su lado, se sonrojó de inmediato.—Eduardo, mucho cuidado con esas manos si piensan acercarse a m
Última actualización : 2026-07-28 Leer más