AlessiaEstaba medio dormida en la litera de abajo cuando sentí una mano en el hombro. La cabina estaba completamente oscura y en silencio, excepto por la respiración suave de todos los demás. Mamá y papá dormían al otro lado de la habitación. Mi hermana pequeña emitía sonidos diminutos en su litera. Max se inclinó cerca de mi cara.—Despierta —susurró—. Esta noche es diferente.El corazón empezó a latirme rápido enseguida. Me incorporé un poco y él me mostró un trozo de cuerda suave que había sacado de su mochila. Abrí mucho los ojos. Él puso un dedo sobre mis labios.—Quédate callada. Te voy a atar y te voy a coger el culo. Puedes gemir contra el mordaza, pero nada de ruido de verdad. ¿Entendido?Asentí, ya temblando. Me hizo levantar los brazos por encima de la cabeza y me ató las muñecas con firmeza al armazón de la litera. La cuerda era suave, pero apretada. La probé y no pude soltarme. Luego dobló un pañuelo y me lo deslizó entre los labios, atándolo detrás de la cabeza para que
Última actualización : 2026-08-19 Leer más