Y así transcurrieron los siguientes quince días. Alice permaneció encerrada en su habitación, frente al ordenador, estudiando y preparando su trabajo de fin de grado. Se acostaba de madrugada y se levantaba muy temprano. Solo salía de casa para visitar a su hija, que estaba a punto de recibir el alta, lo que la hacía sentirse cada vez más optimista, porque tenía la sensación de que las cosas finalmente empezarían a mejorar para las dos, sobre todo si conseguía obtener su título.Era casi medianoche cuando su madre apareció en la puerta de su habitación.—Hija, ¿puedo pasar? —preguntó Silvia.—Claro.Alice dejó los libros a un lado y abrió la puerta para su madre, que llevaba una bandeja con un vaso de leche, queso y un trozo de pastel de maíz.—Cariño, como no bajaste a cenar, te traje algo para que comieras —dijo Silvia mientras dejaba la bandeja sobre el escritorio.—No pude bajar porque estoy terminando los últimos detalles para la presentación de mi trabajo de fin de grado mañana.
Última atualização : 2026-07-28 Ler mais