—¡Dylan! —gaspé, sintiendo cómo el impacto de verlo ahí parado hacía que mi corazón martillara contra mis costillas.Podía sentir el peso de sus pasos, pesados y calculados, a medida que acortaba la distancia entre nosotros. Sin decir una sola palabra, se interpuso entre los dos, quitando bruscamente mi mano del agarre de Aziel y pegándome de lleno a su costado.—Fontanilla —escupió Aziel. Lo miré, sobresaltada por el veneno puro en su voz. Estaba mirando a Dylan con un odio crudo y sin filtros que hacía que el aire entre ellos se sintiera denso y sofocante.Tragué saliva con dificultad, mirando hacia arriba a Dylan. Tenía la mandíbula apretada, sus ojos fríos y peligrosos, igualando la intensidad de Aziel punto por punto.—Dylan —susurré, tocándole el brazo para intentar anclarlo—. Solo respira.Me miró y, justo como lo esperaba, el hielo en sus ojos se desheló al instante. —Entra a la casa, Kaia. Necesitamos hablar —ordenó, con voz baja.Sacudí la cabeza, plantándome firme en mi lug
Última actualización : 2026-07-27 Leer más