37—Qué falsa eres, muñequita… Tu cuerpo no miente… Estás empapada — chasqueó la lengua y apartó sus bragas a un lado.Dos dedos separaron lentamente los pliegues de Aria y frotaron su clítoris. Ella jadeó ante la sensación, con la boca entreabierta dejando escapar respiraciones entrecortadas.Con la otra mano le apartó el sujetador, y sus manos frías atraparon su suave pecho, apretándolo con suavidad antes de pellizcarle los pezones.Lo pellizcó con rudeza, haciendo que Aria gimiera entre el dolor y el placer.Usó la punta del dedo para frotar su clítoris y los carnosos pliegues, deslizando y acariciando.Aria empezó a retorcerse sobre su muslo, abrumada por la sensación, lo que hizo que apretara la verga de Kayden en su euforia.—Joder, Ariana — maldijo Kayden, pero Aria estaba demasiado abrumada por todo lo que le estaba pasando a su cuerpo como para notarlo, y trató su verga dura como el acero como si fuera un poste al que aferrarse.Su boca estaba en su cuello, una mano en su pec
Última atualização : 2026-08-31 Ler mais