Capítulo 4 – FuriaEra justo después del almuerzo y había terminado de bañar a los caballos. Como el Alfa no quería que estuviera en la casa de la manada ni cerca de los invitados hasta después de la ceremonia de unión, ya había terminado con mis tareas del día.Me senté en silencio dentro de mi establo, con los ojos cerrados, intentando conservar mi energía. Rara vez tenía tiempo libre, así que aquello era agradable.Los caballos seguían en el prado, pastando tranquilamente.Cerré los ojos por un momento y, cuando los abrí nuevamente, el sol ya se estaba poniendo.Me había quedado dormida dentro de mi establo.Me di cuenta de que los caballos seguían afuera y necesitaba llevarlos de vuelta.Uno por uno, llevé a cada caballo hasta su establo.Regresé al prado por el último caballo, Domino.Le acaricié la cabeza y él me saludó dándome un pequeño golpe con ella.Desafortunadamente, el golpe fue un poco más fuerte de lo esperado.Ya me sentía mareada por la falta de alimento y, cuando me
Última actualización : 2026-08-25 Leer más