La vista de la bestia hizo que las piernas de Padre se debilitaran. Sus rodillas cedieron, aterrizando en el suelo. La cabeza de Padre se agachó mientras su cuerpo temblaba. —Saludos, Alfa. ¿A qué se debe esta visita a mi hogar? —Podía sentir cuánto intentaba Padre no entrecortar su habla.—Cuánto tiempo, mi buen viejo amigo —la bestia metió las manos en sus bolsillos mientras se acercaba a Padre. Sus pies en movimiento se detuvieron justo enfrente. Su estatura se alzaba sobre Padre—. Apestas a alcohol.—Solo tomé un poco con unos amigos —las palmas de Padre rozaron sus muslos a través de sus pantalones. Padre se limpió un sudor invisible.La bestia olfateó el aire, inhalando durante un momento. —Esto no huele a un pequeño trago de alcohol. ¿Es este tu nuevo hábito?—No, Alfa —la cabeza de Padre se agitó con entusiasmo.—¿Puedes... —hice el ademán de hablar, pero la mano de la bestia, levantándose en el aire, ordenó a mis labios que se cerraran de golpe. Mis labios lo hicieron en un i
Última actualización : 2026-09-01 Leer más