—Nada mal —dijo finalmente Jems mientras se levantaba rápidamente para ir por un vaso de agua al minibar de su habitación.—¿Nada mal? —dijo Ethan, alzando una ceja—. ¿O quieres decir perfecto?—Bueno... la verdad es que te esforzaste. No sabía que podías cantar tan bien —dijo Jems mientras se bebía el agua de un trago, intentando calmar su corazón desbocado. Al regresar al sofá, sus ojos captaron algo que le heló la sangre: su sostén estaba tirado en la cama, de un encaje rosa pálido que resaltaba sobre las sábanas marfil, completamente a la vista.El corazón le dio un vuelco.Dios mío, Dios mío, Dios mío.Sin pensarlo, Jems prácticamente cruzó la habitación a toda prisa y se arrojó sobre la cama, sentándose directamente encima de la prenda del delito. El movimiento repentino fue tan brusco y torpe que terminó por sobresaltarla hasta a ella misma.La expresión de Ethan cambió de divertida a preocupada.—¿Estás bien? —preguntó, ladeando un poco la cabeza.—Sí, lo estoy —dijo Jems, for
Última actualización : 2026-08-06 Leer más