La casa se quedó en silencio después de las once.Marcus yacía en la cama de invitados en la oscuridad, mirando el techo. Al final del pasillo la puerta de su hermano se había cerrado una hora atrás. El único sonido que quedaba era el bajo zumbido del refrigerador abajo. Seguía repitiendo la forma en que Lena lo había mirado en la sala de estar, la forma en que no se había retirado cuando la llamó la hija de su hermano.Un suave golpe llegó a su puerta.Se incorporó.—¿Sí?La puerta se abrió unos centímetros. Lena se deslizó dentro y la cerró detrás de ella sin hacer ruido. Todavía llevaba los mismos shorts. La camisa suelta había desaparecido. Solo quedaba la fina camiseta de tirantes.—No podía dormir —dijo.Marcus mantuvo la voz baja.—No deberías estar aquí.—Lo sé.No se fue. Se quedó cerca de la puerta, los brazos cruzados bajo el pecho, mirándolo.—Lena.—Sigues diciendo mi nombre así y luego nada más.Balanceó las piernas sobre el lado de la cama.—¿Qué quieres?Ella caminó má
Última atualização : 2026-08-30 Ler mais