—Cuéntame.Lucien no dijo nada más.Elara permaneció junto a la baranda.La fiesta había terminado hacía horas.Dentro de la casa todavía quedaban globos en el suelo y platos esperando ser guardados.Afuera, la ciudad seguía despierta.Cinco años atrás, en Londres, también había luces detrás de una ventana.Pero Elara no había tenido tiempo de mirarlas.—No debían nacer ese día —dijo.Lucien sostuvo la taza entre las manos.No preguntó por qué.Esperó.—Faltaban semanas.—Me desperté con dolor, pero pensé que era normal.Una sonrisa amarga apareció.—Tenía dos bebés dentro de mí. Todo dolía.Lucien bajó ligeramente la mirada.Elara continuó:
Última actualización : 2026-09-30 Leer más