Unos días después, cuando sus heridas externas sanaron, Jacob regresó al equipo de patrulla según lo previsto para retomar sus funciones.Sin embargo, durante su primera patrulla, sintió de inmediato que algo estaba profundamente mal.En el pasado, con un solo pensamiento, su lobo respondía al instante, inundándolo de poder puro y dejándolo listo para la batalla. Hoy, por más veces que intentaba despertarlo, en lo más profundo de su cuerpo solo había un silencio sepulcral.Su lobo no reaccionaba en absoluto, como si hubiera desaparecido en el aire.El pánico se apoderó de él al instante. Incapaz de concentrarse en cualquier otra cosa, Jacob corrió directamente a la clínica de la manada para someterse a un chequeo de emergencia.Cuando le entregaron el diagnóstico definitivo, Jacob se quedó completamente inmóvil, como si le hubiera caído un rayo.El sanador lo miró y dijo con seriedad:—Capitán Fulton, su lobo está completamente destruido. Nunca volverá a poder transformarse ni l
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