El lunes por la mañana, Evelyn llegó a la empresa con quince minutos de anticipación. Había dormido poco porque Aurora se despertó dos veces durante la noche, pero aun así sentía una energía distinta. No era la ansiedad de una entrevista ni la presión de demostrar que aún recordaba su profesión. Era la sensación de estar entrando por primera vez a un lugar al que pertenecía por decisión propia.Chloe se había quedado con Aurora y Martha llegaría al apartamento unas horas después. Evelyn había preparado biberones, escrito horarios y comprobado tres veces que todo estuviera listo antes de salir. Seguía costándole alejarse de su hija, pero ya no confundía ese dolor con una señal de que debía renunciar a trabajar.En recepción le entregaron una identificación temporal y le indicaron el piso del departamento internacional. Julia la esperaba cerca de una zona de escritorios abiertos.—Bienvenida oficialmente —dijo mientras le entregaba una carpeta—. Antes de que te asustes, esto no es traba
Última actualización : 2026-08-24 Leer más