~AlicePor enésima vez, llamé su nombre, pero Iris se limitó a seguir bebiendo del vaso que había cogido de la cocina, con los ojos fijos en la ventana como si ni siquiera estuviera allí.—Iris, por favor mírame —dije, con las palabras raspando mi garganta, crudas y dolidas.Dejó el vaso sobre la mesa con un suave tintineo, sin volverse todavía.—¿Puedes simplemente dejarme en paz, Alice? —dijo con voz plana, casi aburrida—. Al menos querías que volviera a casa, y ya estoy en casa.Pasó junto a mí, rozando su hombro con el mío.No podía dejarla marchar.Mi mano se estiró y atrapó su brazo, con los dedos cerrándose alrededor de su muñeca.—Escúchame. Por favor. Déjame explicarte.Se detuvo, pero no se giró por completo. Su perfil era duro, con la mandíbula tensa.—¿Explicarme qué? —preguntó con voz baja—. ¿Explicarme por qué la cabeza de Sasha estaba metida entre las piernas que prometiste que me pertenecían? O alguna otra cosa. Suéltame, Alice, te lo ruego.Las palabras cayeron como g
Última actualización : 2026-10-01 Leer más