Por la mañana volví a despertar antes que él, me dirigí a la cocina, me serví un jugo y me senté en la barra, escuché sus pasos poco después.—Te levantaste temprano.—No podía dormir.Se pasó una mano por la cara.—Lo de anoche… me pasé.No respondí, por lo visto las mañanas las usaría para disculparse, cuando menos reconocía que se había pasado.Me llevó al departamento, cuando llegamos detuvo el auto y me besó, fue un beso suave, calmado.—Nos vemos más tarde —dijo.—Está bien.Cuando entré, Kael se me quedó mirando.—Otra noche allá.—Sí, no me dejó regresar.—No deberías dejar que lo haga, eres su novia, no propiedad de nadie, lo has dejado sentirse su dueño, y por mucho que sea mi amigo, para mí estás tú primero.Me abrazó, Kael era una chica muy independiente, mandaba al carajo a cualquiera que le alzará la voz, no duraba demasiado con ninguno de sus novios.No contesté y ella no dijo más, me encerré en mi habitación, me duché y me cambié. Intenté estudiar, pero no pude.Más ta
Última atualização : 2026-08-27 Ler mais