—No me mires así, Evelyn.La voz de Adrian era baja, casi una advertencia, pero había algo debajo de aquellas palabras que hizo que mi corazón latiera más rápido de lo que debería.Estábamos solos en la biblioteca, rodeados por miles de libros y por el suave resplandor de la chimenea, pero yo no podía pensar en otra cosa que en la forma en que sus ojos me habían seguido durante la cena.—¿De qué manera? —pregunté.—Como si estuvieras intentando decidir si me odias o si quieres entenderme.Tragué saliva.—Tal vez estoy intentando descubrir si existe alguna diferencia.La comisura de sus labios se movió ligeramente.—La hay.Debería haber apartado la mirada, pero no lo hice. Por primera vez desde que me casé con Adrian Blackwood, no estaba pensando en mi madre, en la muerte de mi padre, en la fotografía desaparecida ni en los secretos enterrados dentro de aquella casa. Estaba pensando en el hombre que tenía delante.Y eso me asustaba más que cualquier misterio.Porque odiarlo había sido
Última actualización : 2026-08-30 Leer más