Esa mañana, el cielo de la ciudad estaba cubierto por densas nubes grises. Una llovizna fina caía lentamente, mojando el césped verde del cementerio.Estaba de pie al borde de la fosa, vestida completamente de negro con un paraguas negro en la mano derecha. A mi alrededor, decenas de niños y jóvenes de la Comunidad del Silencio formaban un círculo. No había aislamiento ni llantos estruendosos; solo un hervidero de movimientos de manos llenos de duelo, transmitiendo su último adiós a Arka.El montículo de tierra roja frente a mí se iba cerrando poco a poco. Sobre él se esparcieron rosas redondas y jazmines blancos, cuyo aroma brotaba en el aire frío.Cuando todos comenzaron a alejarse despacio, me quedé allí congelada.Mi madre, la hermana y los padres de Arka, así como varios encargados de la comunidad, permanecían de pie un poco más atrás, dándome espacio para estar a solas con Arka.Me arrodillé sobre la tierra mojada, sin importarme que mis pantalones y el borde de mi ropa se ensuc
Última actualización : 2026-09-13 Leer más