—Esta línea de la mandíbula... siento que me resulta conocida —dijo Valerie, rompiendo el silencio de aquella sala VVIP.En el umbral de la puerta, Julian se detuvo de golpe. Todavía respiraba agitadamente después de haber corrido casi a toda prisa desde el estacionamiento del sótano. Su saco, quién sabía dónde había quedado, dejando únicamente una camisa blanca arrugada, con las mangas enrolladas de cualquier manera.Su mirada se dirigió de inmediato hacia la cama del paciente.Valerie estaba de pie allí, inclinándose demasiado cerca, hasta que la punta de sus uñas estuvo a punto de rozar la pálida mejilla de Leo.—¡No lo toques!La voz de Julian no fue fuerte, pero su tono bastó para hacer que la temperatura de la habitación pareciera descender.Valerie giró la cabeza con tranquilidad. En lugar de mostrarse sorprendida, una sonrisa sarcástica se dibujó en su rostro mientras retiraba la mano.—Vaya, llegaste rápido.Sin perder tiempo en formalidades, Julian entró. El sonido de sus za
Última actualización : 2026-09-03 Leer más