Capítulo 025La diferencia de dos Dones. El contraataque del tiburón.Los ojos de Vicenzo recorrieron el rostro de Asia, notó de inmediato las lágrimas de pánico que recorrían sus pálidas mejillas, y el temblor de su cuerpo aterrorizado. Lejos de molestarse, mostrar frustración o actuar con la actitud exigente de Lorenzo, el Don de Nápoles, se apartó de encima de ella para sentarse a un costado de la cama, dándole espacio para respirar.—Tranquila, mírame a los ojos, cariño —le pidió Vicenzo con tono tranquilo, dando la impresión de un ser humano preocupado—. Respira, estás a salvo. Nadie te hará daño aquí.Asia se incorporó con torpeza; estaba profundamente avergonzada cubriéndose el pecho con los brazos temblorosos, respiraba profundo para intentar estabilizar su respiración agitada. Mientras esperaba una reacción violenta, un reclamo o una mirada de profundo disgusto; era lo que el mundo de la mafia en Sicilia le había enseñado a esperar de los hombres con poder.—Lo siento, Vicenz
Última actualización : 2026-10-05 Leer más