Helio estaba avergonzado, pero se consoló con el hecho de que nadie podía ver cómo penetraban su agujero, al menos. Intentaba ahogar los gemidos, apretando su labio inferior entre los dientes. Pero esa era una misión destinada al fracaso desde el principio. Y poco después, el príncipe detuvo los movimientos de su cadera y le pidió que cabalgara sobre su pene. Sabiendo que había gente mirando, Helio se negó. "Mi príncipe, hay gente mirando. Ya es bastante malo que hayan visto mi cara de gemido", susurró con vergüenza. El príncipe giró la cabeza y vio a varios guardias del palacio observándolos. Ni siquiera se molestaron en desviar la mirada, pues era inútil ya que Helio los acababa de delatar. Suspiro, con certeza no escaparían del castigo. Pero, si de todos modos iban a ser castigados, mejor aprovechaban y miraban bien. "¿Qué les dije?", dijo el príncipe en un tono que les envió escalofríos por la espalda. Vale, estaban fritos. "Perdónenos, Su Alteza", dijeron a coro. "Den
Huling Na-update : 2026-11-06 Magbasa pa