Ya era mediodía ese día, y toda la casa estaba en silencio.Sophia estaba sentada en la sala con un libro de bolsillo en las manos. Estaba abierto, pero no había pasado ni una sola página por casi diez minutos. Sus ojos se quedaban en la misma línea una y otra vez, sin poder avanzar.No podía concentrarse. Su mente estaba inquieta, llena de demasiados pensamientos que ya no podía entender.Unos momentos después, su teléfono sonó.Miró la pantalla, y por alguna razón, el sonido hizo que su corazón saltara. Lo contestó y vio que el mensaje era de la secretaria de Adrian.Buenas tardes, Ma'am Sophia. Sir Adrian me pidió que le entregue algo en persona.Sophia frunció el ceño. ¿Entregar algo? ¿Por qué Adrian no se lo dio él mismo?Antes de poder responder, sonó el timbre. Su corazón latió un poco más rápido. No sabía por qué, pero un escalofrío extraño bajó lentamente por su cuello.Se levantó despacio y caminó hacia la puerta principal. Cuando la abrió, la secretaria de Adrian estaba afu
Última actualización : 2026-11-03 Leer más