5 Jawaban2026-01-11 16:31:32
Me encanta recordar títulos que te atrapan con una sola línea y «Tengo miedo, torero» es uno de esos. El autor es Santiago Roncagliolo, un escritor peruano cuyo estilo me dejó pegado a la página desde la primera frase que leí. En mi caso lo descubrí en una relectura tardía y me sorprendió la mezcla de ironía y oscuridad; Roncagliolo sabe cómo jugar con la voz del narrador para que lo que cuenta suene íntimo y peligroso a la vez.
No quiero desvelar tramas ni spoilers, pero sí decir que, cuando vuelvo a este libro, siempre noto capas nuevas: una historia que funciona como thriller íntimo y como reflexión sobre obsesiones humanas. Para mí es uno de esos títulos que se recomiendan por amistad, porque sabes que quien te lo acepte después tendrá una conversación larga contigo sobre él.
5 Jawaban2026-01-11 19:52:07
Me atrapó desde la primera página la mezcla de ternura y rabia que respira «Tengo miedo torero». Yo lo leí con el corazón apretado porque la novela pone el amor en el centro de un paisaje brutal: la dictadura, la persecución y la pobreza aparecen como telón de fondo constante, y sin embargo lo que manda es la relación entre la narradora —esa voz callejera, irreverente y luminosa— y su amado Carlos.
El libro aborda la identidad sexual y la marginalidad con una honestidad que duele; habla de ser «loca» en un país donde la normalidad castiga. También está la política: la represión, las detenciones y el miedo cotidiano forman parte de la vida íntima de los personajes, y ese choque entre lo personal y lo público es una de las grandes fuerzas de la obra. Además aparece la ciudad como personaje: Santiago visto desde los márgenes, con sus bares, sus plazas y sus redes de afecto.
Para mí lo más potente es cómo Lemebel convierte el deseo en acto de resistencia. La escritura misma es performativa: celebra la estética drag, la ironía y la poesía urbana mientras denuncia la violencia del poder. Me dejó pensando en cómo el amor puede ser una forma de valentía y memoria.
5 Jawaban2026-01-11 09:32:58
Me emociona ayudar con esto, porque conseguir libros de forma legal siempre me deja tranquilo y con ganas de recomendarlos.
Lo primero que hago es buscar la ficha editorial de «Tengo miedo torero»: editorial, año y ISBN. Con esos datos localizo la tienda oficial o la web del editor, que es la vía más directa para comprar un PDF o un eBook autorizado. Muchas editoriales venden archivos en EPUB o PDF directamente desde su web o te redirigen a tiendas como Google Play Libros, Kobo, Casa del Libro o plataformas similares.
Si no está a la venta, mi siguiente paso es revisar los servicios de préstamo digital: en mi ciudad uso eBiblio/Plataforma local y también consulto OverDrive/Libby si mi biblioteca participa. Allí puedo pedir prestada la edición digital legalmente. Evito los sitios de descargas no oficiales y no intento quitar DRM: convertir archivos con DRM o usar herramientas para saltarlo puede ser ilegal. Al final prefiero pagar o pedirlo prestado y así seguir disfrutando del libro sin remordimientos.
5 Jawaban2026-01-11 08:41:05
No hay nada como el placer de cazar una copia barata de un título que llevo tiempo queriendo leer, y con «Tengo miedo torero» fue una pequeña aventura personal.
Hace un par de meses encontré una edición de bolsillo en una librería de viejo de barrio; pagué menos de lo que cuesta en las grandes cadenas y el libro tenía un aura que me obligó a llevármelo. Si buscas barato en España, te recomiendo empezar por comparar en Amazon España (mira tanto las ofertas como los vendedores de segunda mano), Casa del Libro y Fnac, que a veces hacen descuentos o tienen ejemplares de saldo. Para gangas auténticas, IberLibro y Todocoleccion suelen tener ejemplares usados a precios muy bajos; fíjate en el estado del libro y en los gastos de envío.
También conviene echar un ojo a Wallapop y a grupos locales de Facebook para encontrar gente que vende o intercambia cerca de donde vives: recogida en mano puede ahorrarte buena parte del coste. Yo terminé con una copia que tiene marcas de lectura y mucha historia, y me encanta pensar en la ruta que siguió antes de llegar a mis manos.
4 Jawaban2025-12-02 23:00:28
Recuerdo cuando vi el tráiler de «Smile» por primera vez. La premisa de que una sonrisa contagiosa y siniestra se propague como una maldición me pareció inquietante desde el principio. Lo que más me impactó fue cómo juega con la idea de que algo tan cotidiano y aparentemente inocente como una sonrisa pueda convertirse en una señal de terror. La película explora temas psicológicos profundos, como el trauma y la paranoia, lo que añade capas de miedo más allá de los jumpscares típicos.
Lo que realmente me mantuvo en vilo fue la atmósfera. La dirección logra crear una sensación de incomodidad constante, como si algo malo estuviera a punto de suceder en cualquier momento. No es solo el susto momentáneo, sino la tensión acumulada lo que hace que «Smile» sea una experiencia aterradora. Si te gustan las películas que te dejan pensando después de verlas, esta definitivamente cumple.
3 Jawaban2025-12-07 07:00:21
Recuerdo que cuando era más joven, mi abuelo me hablaba de José Tomás con una mezcla de admiración y respeto. Debutó como torero en España en 1995, concretamente en Nimes, Francia, aunque su presentación en Las Ventas de Madrid fue en 1997. Hay algo fascinante en cómo su estilo revolucionó la tauromaquia, combinando tradición y riesgo. Me impresiona cómo alguien puede transformar un arte centenario con su propia visión.
Siempre he visto su carrera como un reflejo de cómo las pasiones pueden evolucionar. Su técnica, casi poética, demostró que la tauromaquia no solo es fuerza, sino también elegancia. Algunos dicen que su debut marcó un antes y después, y después de ver vídeos de sus faenas, entiendo por qué.
5 Jawaban2026-01-11 00:14:54
Me hace mucha ilusión hablar de esto porque «Tengo miedo torero» es una novela que dejó huella y siempre levanta preguntas sobre su adaptación.
Yo recuerdo que no existe una versión española hecha aquí en España; lo que sí ocurrió es que la obra fue llevada al cine por creadores latinoamericanos, y esas películas han llegado hasta salas y festivales en territorio español de manera puntual. Eso suele pasar con títulos latinoamericanos: no se estrenan en todas las salas comerciales, pero aparecen en ciclos, en festivales de cine hispano y en pases organizados por centros culturales.
Personalmente, cada vez que veo una adaptación que cruza el Atlántico me fijo en cómo respetan el tono del libro y qué cambios hacen para la pantalla. En el caso de «Tengo miedo torero», la versión cinematográfica mantiene la esencia del texto, aunque su llegada a España fue más de nicho que un estreno masivo; yo la vi en un pase en una filmoteca y me pareció muy fiel al espíritu original.