Me encanta hablar de juegos pequeños que se sienten cuidados, y «molecules» me llamó la atención por su estética minimalista y su enfoque en rompecabezas.
Después de probarlo con calma, puedo decir que no ofrece un modo multijugador cooperativo oficial: su diseño está pensado para una experiencia individual centrada en resolver niveles y optimizar movimientos. Hay tablas de clasificación y retos que invitan a competir indirectamente, pero no una campaña cooperativa donde dos
personas colaboren en tiempo real dentro del propio juego.
Si buscas jugarlo con un amigo, yo suelo recurrir a soluciones alternativas: pasar el mando en modo “hotseat” en sesiones locales, usar servicios de juego remoto tipo Remote Play o Steam Remote Play Together en PC, o incluso
compartir la pantalla mientras discutimos estrategias. No es lo mismo que un modo cooperativo nativo, pero funciona y mantiene la diversión compartida. Al final, me sigue pareciendo un título muy disfrutable en solitario, aunque desearía que los desarrolladores añadieran co-op algún día.