3 Respuestas2026-02-10 08:06:31
Hace poco estuve revisando series españolas de terror porque quería ver algo que tratara el exorcismo con cierta verosimilitud, y lo que encontré confirma que no es un tema habitual en la ficción televisiva de España. La excepción más clara y potente es «30 monedas», de Álex de la Iglesia: la serie pone a un sacerdote exiliado en el centro de una trama sobrenatural y muestra rituales, confrontaciones con entidades y escenas de expulsión de demonios con un tono oscuro y barroco que busca cierto realismo dramático. La puesta en escena y la interpretación dan sensación de peso ritual, aunque siempre con el sello estilizado del director.
Fuera de «30 monedas», las series españolas tienden a tocar lo sobrenatural de forma puntual o metafórica más que representar exorcismos detallados. Hay antologías clásicas y renovadas como «Historias para no dormir» que exploran el horror de varias maneras y, en ocasiones, incluyen elementos de posesión o rituales, pero no suelen dedicar largos recorridos al procedimiento de un exorcismo como tal. Por eso sospecho que si buscas algo parecido a los reportes de rituales eclesiásticos reales, la oferta nacional es limitada.
Si te interesa una experiencia más enfocada en el procedimiento y en el folclore demonológico, recomiendo ver «30 monedas» primero y, luego, ampliar a producciones internacionales o españolas de cine que tratan el tema con otros matices. Personalmente me fascinó la mezcla de folklore, liturgia y thriller que ofrece «30 monedas», aunque reconoce su inclinación por lo hiperbólico y estilizado; aun así, consigue una sensación de ritualidad creíble que pocas series españolas alcanzan.
3 Respuestas2026-02-10 06:42:39
Me llamó mucho la atención cómo los programas de investigación españoles mezclan historia, sociología y relatos personales cuando tratan el exorcismo. He visto varios capítulos de «Cuarto Milenio» donde abordan casos concretos en España y traen a expertos como sacerdotes, psicólogos y testigos; esos episodios funcionan como pequeños documentales que te sitúan en la tensión entre la fe popular y la medicina moderna. Además, en «Documentos TV» y en reportajes de «Informe Semanal» han aparecido piezas sobre prácticas religiosas y ritos de curación que tocan el tema del exorcismo desde la perspectiva social y la memoria colectiva, mostrando archivos y entrevistas en profundidad.
También busco material internacional que contextualice lo que pasa en España: por ejemplo, «The Devil and Father Amorth» me ayudó a entender cómo la Iglesia organiza los exorcismos y por qué algunos sacerdotes españoles, como José Antonio Fortea, aparecen tanto en los medios. En mis lecturas complementarias, he consultado entrevistas y charlas de Fortea disponibles en plataformas y en el archivo de RTVE, que suelen aclarar terminología, ritos y cuándo la Iglesia decide intervenir. En definitiva, si te interesa el fenómeno en España conviene ver esos reportajes televisivos junto con algún documental internacional para comparar procedimientos y ver cómo la historia local —desde creencias populares hasta la influencia de la Iglesia— configura la práctica hoy. Personalmente, me quedo con la mezcla de respeto por las creencias y la necesidad de contrastar con la ciencia; esa tensión es lo que hace estos documentales tan fascinantes.
4 Respuestas2026-01-25 07:22:48
Me ha llamado la atención desde hace tiempo el halo de misterio que rodea a Gabriele Amorth y su trabajo; por eso suelo mirar con lupa cualquier cifra que se diga sobre él.
No existe un registro público y verificable que detalle cuántos exorcismos hizo específicamente en España. Amorth afirmó a lo largo de su vida haber realizado «decenas de miles» de exorcismos en total, pero esas declaraciones se referían a su carrera mundial y nunca ofreció un desglose país por país con pruebas documentales públicas. Lo que sí está claro es que viajó fuera de Italia, incluidas visitas a países de habla hispana, y realizó intervenciones durante esas giras, pero las diócesis y parroquias normalmente no publican listados pormenorizados de estas actuaciones.
Yo suelo quedarme con la sensación de que muchas cifras que circulan son aproximaciones o declaraciones personales, no estadísticas oficiales; por eso no puedo dar un número exacto para España, solo la constatación de que no hay una cifra pública y confiable que respalde un total nacional. Me deja con curiosidad y con la prudencia de distinguir entre relatos personales y datos verificables.
4 Respuestas2026-01-25 04:45:27
Me encanta hablar de bibliografías curiosas, y la de Gabriele Amorth es una de esas que siempre provoca debate en cualquier tertulia sobre lo paranormal.
Entre sus libros más conocidos sobre exorcismos figura «Un esorcista racconta», que en español/inglés suele aparecer como «An Exorcist Tells His Story»; es una mezcla de memorias y casos que relata con un tono directo, explicando por qué creía que ciertos fenómenos requerían liberación. Otro título que suele aparecer es «An Exorcist: More Stories», donde amplía episodios, reflexiones y consejos prácticos sobre oraciones de liberación y signos que, según él, delatan la influencia demoníaca.
Además, existen textos suyos recopilatorios o de formato más didáctico que se han publicado con títulos como «Diario de un esorcista» o «Liberaci dal male» (que en traducción aparece como «Deliver Us from Evil»). No todas las ediciones están traducidas al español y algunas son colecciones de artículos o entrevistas; en conjunto, forman la obra de alguien que pasó décadas practicando y defendiendo su labor contra lo que consideraba ataques espirituales.
3 Respuestas2026-02-10 02:46:38
Me llama mucho la atención lo pocos autores laicos y lo marcadamente clerical que suele ser el panorama sobre libros de exorcismo en España, y eso se nota en las estanterías. Si tengo que señalar a un autor que domina el tema con rigor y experiencia práctica, es José Antonio Fortea: su obra divulgativa y técnica suele aparecer citada como referencia en el mundo hispanohablante. Obras suyas que encontrarás citadas son «Exorcística» y la conocida «Summa Daemoniaca», textos donde combina teoría teológica, casos y pautas de práctica pastoral; son libros pensados más para ministerios religiosos y estudiosos que para lectores de novela.
Además de Fortea, en el ámbito académico e histórico hay recopilaciones y estudios sobre posesiones y ritos de expulsión publicados por historiadores y teólogos españoles en editoriales religiosas o universitarias. No es raro toparse con tesis, artículos y compendios que analizan casos históricos en España, ediciones comentadas de rituales antiguos o libros de divulgación que contextualizan culturalmente los fenómenos. En las librerías generalistas, muchas obras sobre exorcismo aparecen en secciones de religión, historia de las religiones o incluso ensayo sobre fenómeno paranormal.
Personalmente, si quiero acercarme al tema con seriedad, empiezo por los textos de sacerdotes españoles y luego complemento con estudios históricos y testimonios; así me gusta entender tanto la práctica como el marco cultural que la rodea.
3 Respuestas2026-02-10 16:55:39
Me sorprende lo potente que puede ser la música en una escena de exorcismo: en España suele jugar con lo sacro y con lo inquietante para meter al público en tensión. He visto que muchos directores tiran de piezas litúrgicas o de coros para darle a la escena una sensación de tradición y peligro; el gregoriano, las masas corales y los órgãos sugieren inmediatamente lo sobrenatural y lo eclesiástico. También se recurre al motivo del «Dies Irae», ese fragmento melodramático que los compositores usan desde hace siglos para evocar juicio y muerte, y que funciona de maravilla en rituales de expulsión.
Al mismo tiempo, el cine español moderno mezcla esa tradición con recursos contemporáneos: cuerdas disonantes, bajos electrónicos y texturas de ruido que hacen la escena más sucia y visceral. Un ejemplo claro es la película «Verónica», cuyo tratamiento sonoro y la partitura de Fernando Velázquez ayudan a convertir lo cotidiano en terror. Y aunque no siempre se hable de “banda sonora” al uso, la saga «REC» es un buen ejemplo de cómo el diseño sonoro —los crujidos, los ruidos ambientales, el silencio roto— puede sustituir a una melodía clásica para provocar pavor.
En festivales y proyecciones nocturnas he oído también bandas sonoras que tiran del rock o de elementos populares, sobre todo cuando la película busca ironizar o hacer un exorcismo menos solemne; «El día de la bestia» viene a la mente por su mezcla de satanismo y energía punk/rock. En conclusión, en España la música de exorcismo no es una sola: va del canto gregoriano y el órgano al ruido electrónico y el silencio trabajado, siempre buscando confrontar lo sagrado con lo profano y dejarte helado.