
Me convertí en su Amante, para salvar a mi Hija.
Sarah Clark lo perdió todo en una sola noche. Su esposo, Miguel Hans, no solo le arrancó el corazón al arrebatarle la custodia de su pequeña hija, Joe; también le robó el legado de su familia, hundiendo la empresa de sus padres en la miseria mientras se exhibía con su nueva amante: Emma, la propia prima de Sarah.
Sin dinero, sin aliados y al borde del abismo, Sarah se ve obligada a pactar con el diablo, Alejandro Ríos. Un Magnate implacable que no acepta un "no" por respuesta.
Él le ofrece a Sarah el trato más peligroso de su vida: 365 días bajo su dominio total a cambio de destruir a Miguel y devolverle a su hija.
Sarah acepta el trato, sabiendo que Alejandro no solo quiere que sea su empleada; sino su amante.
En un mundo de lujos y excentricidades, Sarah descubre que su salvador también es su carcelero. Mientras Alejandro destruye a Miguel, Sarah se encuentra atrapada en una red de deseo oscuro y celos letales. Cada caricia de Alejandro es un recordatorio de que ella le pertenece, y cada mirada de desprecio hacia su pasado es un paso más hacia una pasión que amenaza con consumirlos a ambos.
¿Podrá Sarah recuperar a su hija sin perder su alma en el proceso?
¿Es Alejandro el héroe que la rescatará del infierno, o simplemente el hombre que la hará arder con más fuerza?
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Chapter: Capítulo 104.Capítulo104Epílogo. Sarah.La luz de la mañana que entraba por los amplios ventanales de la casa de campo ya no se sentía pesada como antes. Era más bien una luz tranquila, la de una casa que se siente segura tras la tormenta. Me quedé unos segundos más en la cama, simplemente sintiendo la paz del momento. Me llevo la mano al vientre, apenas un bulto que ya empezaba a hacerse notar. Nuestro tercer hijo.Si alguien me hubiera dicho hace tres años, cuando estábamos en medio de la tormenta con Lucía y con todo lo malo que nos rodeaba, que mi mayor preocupación un martes por la mañana sería cómo organizar los horarios de los niños para ir al pediatra, al colegio y a mis nuevos controles prenatales, me habría reído. O habría llorado, tal vez.Aquella Sarah tenía miedo de todo. Esta Sarah, la que se levanta hoy con una sonrisa en el rostro, solo tiene planes de familia.Me levanto y bajo las escaleras. En la cocina, Alejandro está terminando de servir el desayuno. Los niños, Mateo y Joe,
Última actualización: 2026-06-30
Chapter: Capítulo 103.Capítulo 103Capítulo final.Sarah.Han pasado seis meses desde que el caos se instaló fuera de nuestras vidas. Seis meses de una rutina que, al principio, se sentía frágil, pero que poco a poco se ha solidificado como los cimientos de nuestra nueva casa.Ya no vivimos en alerta. Las alarmas de seguridad son solo eso, alarmas, y no el anuncio de una invasión inminente. El aire en nuestra casa de campo es distinto; es un aire que se puede respirar profundamente sin sentir el peso del miedo en el pecho.Una tarde de un jueves cualquiera, el sol empezaba a bajar, pintando el salón de un tono dorado que hacía que todo se viera más cálido. Alejandro estaba revisando unos presupuestos en la mesa de la cocina, algo que antes lo habría mantenido tenso, frunciendo el ceño hasta marcarse arrugas en la frente.Ahora no. Ahora, mientras leía, tenía una taza de café en la mano y una expresión relajada. Yo estaba terminando unos planos para un proyecto pequeño, algo personal, sin la presión de las
Última actualización: 2026-06-30
Chapter: Capítulo 102.Capítulo 102Alejandro. Lucía retrocedió, con los ojos ardiendo de rabia, buscando una salida que ya no existía. Sus dedos, que hace apenas unos segundos sostenían el detonador con una firmeza absoluta, ahora temblaban como hojas secas. El edificio, que ella había intentado convertir en nuestra tumba, se sentía ahora como una ratonera.—No puede terminar así —susurró, más para sí misma que para nosotros—. Yo tenía el control. Yo... yo lo tenía todo.—Nunca tuviste nada —dijo Sarah, dando un paso adelante. No era un paso amenazante, era un paso de alguien que ya no tiene miedo—. Solo tenías mentiras, Lucía. Y las mentiras siempre tienen fecha de caducidad.De repente, el silencio del lugar fue interrumpido por algo que Lucía no esperaba: el sonido de sirenas de policía acercándose desde la distancia. La luz azul comenzó a filtrarse por las ventanas altas, tiñendo las paredes a nuestro alrededor de un color frío y autoritario.Lucía se quedó paralizada.—¿Llamaste a la policía? —pregun
Última actualización: 2026-06-30
Chapter: Capítulo 101.Capítulo 101Alejandro. Bajé del coche con el motor todavía encendido, el aire frío de la noche me golpeó la cara, pero no sentí nada. Solo la adrenalina recorriéndome la espalda como un escalofrío eléctrico. Lucía estaba a pocos metros, atrapada en su propio vehículo, con los ojos abiertos de par en par. La vi mirar hacia los lados, pero mi coche bloqueaba su escape.Caminé hacia su puerta con paso firme. Ella sabía que el juego había cambiado.Abrí su puerta de golpe. Lucía se sobresaltó, encogiéndose contra el asiento del copiloto, llevando sus manos al cuello en ese gesto que tantas veces me había parecido inocente.—¿Señor Alejandro? ¿Qué hace? ¡Me asustó! —dijo con la voz quebrada, esa voz que ensayaba frente al espejo—. ¿Qué significa esto? Estoy asustándome, por favor...La interrumpí antes de que pudiera sacar una sola lágrima más.—Guárdatelo, Lucía. Se acabó.Me incliné hacia ella, obligándola a mirarme a los ojos. La luz de la farola cerca del almacén iluminaba su rostro,
Última actualización: 2026-06-29
Chapter: Capítulo 100.Capítulo 100Sarah.A la mañana siguiente, crucé la puerta de mi estudio de diseño y el aire se sintió distinto. No era el lugar de paz donde creaba ambientes, elegía texturas y jugaba con la luz natural; ahora era un tablero de ajedrez. Las mesas de dibujo, llenas de muestras de tela, catálogos y planos en rollo, ya no me transmitían esa calidez creativa. Ahora eran herramientas de una estrategia mucho más fría.No iba a esconderme. Ese era el juego de la víctima, y yo ya no jugaba a eso.Encendí la luz tenue. El espacio estaba en silencio, pero mi mente rugía. Me senté frente al monitor principal, necesitaba que Lucía viniera. Necesitaba que entrara en mi terreno, en el lugar donde ella creía que yo era vulnerable porque aquí es donde pasaba mis horas de vulnerabilidad, donde me sentaba a crear belleza. Pero esta vez, la belleza sería el anzuelo.Comencé a trabajar en el "Proyecto Génesis". Era una remodelación ficticia de una de las propiedades más antiguas y emblemáticas de Alejan
Última actualización: 2026-06-28
Chapter: Capítulo 99.Capítulo 99Alejandro.Me dejé caer en la silla, con el aire escapando de mis pulmones. El desastre de mi matrimonio era solo el envoltorio de la verdadera tragedia. La guerra real era contra mi imperio. Y Sarah había sido el daño colateral que no supe proteger.—Señor Ríos, ¿está todo bien? —una voz a mis espaldas me sobresaltó. Era el jefe de seguridad, que hacía su última ronda.—Sí —dije, cerrando el portátil de golpe—. Solo revisando algunas cosas. Llama a Recursos Humanos, cítalos a primera hora. Quiero una lista completa de todas las contrataciones de Astra Strategy en los últimos dos años. Y quiero que se bloquee el acceso de Lucía Fuentes a cualquier información interna de esta empresa. Si intenta entrar hoy, la quiero detenida en la puerta.—Entendido, señor.Me levanté y salí del edificio. El sol empezaba a salir, pero no traía calor. Sentía que caminaba sobre un terreno minado. Necesitaba encontrar a Sarah, pero ahora, no solo por amor. Necesitaba encontrarla para proteger
Última actualización: 2026-06-27

El Alfa Oscuro y su Reina Omega.
Para Arya, la vida en la Manada del Valle era una condena. Designada como una simple Omega, su existencia era un ciclo interminable de abusos, maltratos y humillaciones.
Su única esperanza era el olvido, hasta que un hombre irrumpió en su territorio, trayendo consigo el aroma de la sangre y la promesa no dicha de algo más grande.
Herido y a punto de morir, Dorian era un misterio peligroso. Arya sintió que aquel forastero le traería la perdición, pero, aun así, lo salvó, ignorando que él era el temido Alfa de los Lobos de las Sombras. El enemigo más antiguo de su gente.
Cuando Dorian desapareció, la vida de Arya continuó su curso de miseria y humillaciones... hasta que la guerra llegó a su puerta.
Acusada de traición por haber salvado al enemigo, recibió una fuerte golpisa que fue el detonante que encendió la llama. Su lobo, dormido y desconocido hasta ese entonces, finalmente despertó.
En un estallido de furia y poder, ella se rebeló contra su manada, dejando atrás su antigua vida.
¿Podrá una Omega rota convertirse en la reina que nadie esperaba, o será consumida por el Alfa que la traicionó?
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Chapter: Capítulo 142.Capítulo 142Arya.Dos años pueden parecer un suspiro o una eternidad, dependiendo de cómo se midan. Si se miden por el crecimiento de los robles en el jardín o por la solidez de la moneda de amatista en los mercados del Sur, han pasado rápido.Pero si los mido por la profundidad del sueño de Dorian cada noche, han sido los años más largos y bendecidos de nuestras vidas.La Ciudadela ya no es solo una fortaleza; es el corazón palpitante del Norte. Por sus pasillos ya no resuenan órdenes de combate, sino el eco de comerciantes, estudiantes de medicina y el bullicio de una paz que se ha vuelto costumbre.Me encontraba en la nueva ala de la biblioteca, revisando los últimos informes del hospital. Silas había logrado estabilizar el suministro de sueros y la mortalidad infantil en el valle había caído a cero.—Mamá, ¿ya terminaste? —la voz de Kael me sacó de mis pensamientos.Mi primogénito ya no era el niño asustado que huía por los bosques. A sus ocho años, caminaba con una seguridad que
Última actualización: 2026-03-20
Chapter: Capítulo 141.Capítulo 141Arya.La luz del amanecer en el Norte tiene una claridad que parece purificarlo todo. Me encontraba frente al gran espejo de plata en nuestros aposentos, ajustándome el broche de amatista que sujetaba mi capa.Hoy no era un día de estrategias ni de mapas de guerra. Hoy, la Ciudadela se vestía de tradición.Dorian apareció detrás de mí, ya vestido con el traje de gala y el escudo del lobo grabado en plata. Se veía imponente, pero sus ojos reflejaban una calma que solo la resolución de los pendientes podía otorgar.—¿Estás lista? —me preguntó, rodeándome con sus brazos—. El consejo de ancianos ya está en el salón circular. Han viajado desde los valles más remotos solo para verla a ella.—Estoy lista. Pero antes de la ceremonia... tienes que hacerlo, ¿verdad? —Lo miré a través del reflejo. Sabía que no podía cerrar este capítulo sin mirar a Varek a los ojos una última vez.—Es necesario, Arya. No puedo presentar a mi hija como la heredera de una paz que todavía tiene un pri
Última actualización: 2026-03-20
Chapter: Capítulo 140.Capítulo 140Arya.El viejo maestro de llaves, un hombre que había servido al linaje de Dorian se giró lentamente, sosteniendo el frasco de aceite para las lámparas y un pergamino de inventario.Solté un suspiro de alivio. El corazón me latía con fuerza contra las costillas.—Me diste un susto de muerte, Caleb. ¿Qué haces aquí a estas horas?—Asegurándome de que el conocimiento del Norte no se pierda entre las sombras de una mala noche —respondió, dejando el pergamino sobre la mesa—. Varek ha caído, pero la Ciudadela necesita más que guardias para mantenerse en pie. Necesita orden.Asentí, sintiendo cómo la adrenalina de la persecución de Varek se disipaba para dar paso a una fatiga profunda, pero lúcida. Tenía razón. La guerra se gana con colmillos, pero la paz se mantiene con estrategia.A la mañana siguiente, el aire en el castillo era diferente. El sol de la mañana entraba por los ventanales de amatista, bañando el Gran Salón con una luz púrpura que se sentía, por primera vez, pro
Última actualización: 2026-03-20
Chapter: Capítulo 139.Capítulo 139Arya.La inquietud no era solo un presentimiento; era una vibración en el aire de la Ciudadela que no me dejaba cerrar los ojos. Aunque el banquete había terminado con brindis y promesas de lealtad, el peso de lo que estaba encerrado en las celdas bajas gravitaba sobre nosotros.Dorian entró en nuestra habitación poco antes de la medianoche. —Caín quiere su cabeza, Arya —dijo, sin preámbulos, mientras se acercaba a la cuna para comprobar que Sarah seguía durmiendo—. Dice que si no hay una ejecución, la disciplina de la Guardia Real se desmoronará.Me senté en la cama, envolviéndome en una manta.—¿Y tú qué quieres?—Yo quiero que mis hombres no mueran por traiciones que pudieron evitarse. Pero Varek no es un asesino, es una víctima de su propia debilidad.—Dorian, mírame —le pedí, esperando a que sus ojos grises encontraran los míos—. Un cuerpo no sana si solo cortas la herida superficial. El cáncer está afuera. Varek solo fue el síntoma. Si lo matas, su familia muere, e
Última actualización: 2026-03-20
Chapter: Capítulo 138.Capítulo 138Arya.El silencio en los aposentos reales era denso, casi sólido. Sarah dormía en su cuna. Me senté al borde de la cama, frotándome las sienes. El dolor del parto seguía ahí, un recordatorio sordo de mi fragilidad física en un momento donde necesitaba ser de hierro.Dorian entró. No traía la capa ni las insignias. Solo una camisa de lino manchada de ceniza y esa mirada gris que siempre precedía a una ejecución.—¿Lo has encontrado? —pregunté, bajando la voz para no despertar a la niña.—Caín está terminando de auditar las bitácoras de la puerta sur —respondió él, sentándose frente a mí. Sus manos temblaban ligeramente, un detalle que solo yo podía notar—. El sensor térmico no falló, Arya. Fue apagado manualmente.—Eso significa que es alguien que conoce los códigos rotativos de Caín.—Exacto. Alguien que cena en nuestra mesa y duerme bajo este techo —Dorian golpeó el reposabrazos de la silla con frustración—. Hemos revisado los turnos. Cinco hombres tenían acceso anoche.
Última actualización: 2026-03-20
Chapter: Capítulo 137.Capítulo 137Arya.El dolor del parto se desvaneció en un segundo, reemplazado por un silencio sepulcral que solo fue roto por el sonido más hermoso que jamás había escuchado: un llanto agudo, persistente y lleno de una vitalidad salvaje. El mundo, que hace momentos era un caos, se redujo a la pequeña figura que Silas sostenía entre sus manos temblorosas.—Es una niña —susurró Silas, con una sonrisa que le partía el rostro cansado.Dorian, que estaba sentado a mi lado, todavía con el torso desnudo y cubierto por las cicatrices que le había dejado la bestia, dejó escapar un suspiro que pareció liberar meses de agonía.Me tomó la mano con una fuerza contenida, y sentí su calor irradiando hacia mí.Cuando Silas me entregó a la bebé, envuelta apresuradamente en una manta de lino blanco, el tiempo se detuvo. Tenía la piel rosada, un mechón de cabello oscuro pegado a la frente y, al abrir sus ojos por primera vez, vi el destello inconfundible del linaje Blackwood: un gris tormentoso que pr
Última actualización: 2026-03-04