Chapter: CAPÍTULO 28 La pasión que reverdece—No quiero que vuelvas a sufrir por nada en la vida, cariño —dijo Joseph, acariciando el cabello de Eliana mientras ella se aferraba a su pecho.—¿Por qué dices eso, Joseph? —preguntó Eliana con indiferencia.—Por el video que viste de Layla. Estoy bastante seguro de que no descansará hasta conseguir lo que quiere, pero me aseguraré de que no lo logre, cariño. No volverá a meterse contigo, te lo prometo.Eliana sonrió sin que él se diera cuenta y suspiró.—Esa mujer no se marchará así como así, Joseph. Hará todo lo posible para que tú y yo nos separemos, ¿no lo ves? Si fue capaz de hacer ese video mediante un engaño, puede hacer mil cosas más. Y si me lo envió directamente, es porque sabe de nuestra relación.—Lo sé, Eliana, pero lo último que quiero es que te preocupes por eso. Dentro de un par de días tenemos una reunión en la farmacéutica. Sus padres, los míos y mi hermano estarán allí. Hablaré con todos para anunciar la cancelación de mi compromiso con ella.—¿Y ella? ¿También est
Última actualización: 2026-07-15
Chapter: Capítulo 27. Se acercan tiempos terriblesEl tintinear de dos copas al chocar marcó la celebración de la velada. En el apartamento de Samuel Sullivan, una pareja celebraba cómo sus macabros planes se desarrollaban sin contratiempos. Que Eliana hubiera pasado la noche con Joseph no significaba que las cosas fueran a mejorar.—Eres increíble, cuñada —dijo Samuel, besando el cuello de Layla.—Mmm... —Layla dio un sorbo a su copa—, pero de nada me sirve si no haces tu parte. ¿Ya convenciste a tus padres para destituir a Joseph de la presidencia?—No, cariño, todavía no. Esta semana hay una reunión muy importante y vamos a deshacernos de él. En la última reunión no asistió, pero todos confían ciegamente en Joseph, así que era casi imposible hablar mal de él.Layla se giró y quedó frente a Samuel, mirándolo fijamente. Se mordió el labio inferior de forma insinuante.—¿Sabes una cosa, Samuel George Sullivan?—No me llames así. George es como me llama ese estúpido de Joseph.Layla sonrió divertida y pasó la lengua por el labio inferi
Última actualización: 2026-07-15
Chapter: Capítulo 26. Intentando consolar el dolorJoseph bajó la cabeza. Él, más que nadie, podía entender los sentimientos de Eliana. Había cometido un error y ahora lo estaba pagando caro, porque ella no quería creerle que no lo había hecho voluntariamente, que había sido víctima de las manipulaciones de Layla, y eso lo tenía completamente descontrolado.Intentó acercarse a Eliana para consolarla, pero ella simplemente se apartó.—No me toques, Joseph, por favor.Eliana cruzó los brazos.—Entiendo cómo te sientes, Eliana. Si yo estuviera en tu lugar, te juro que estaría aún más enfadado, pero quiero demostrarte que todo es una farsa. Layla me tendió una trampa. Arreglaré las cosas con ella y haré que hable contigo para confesarte la verdad, pero, cariño, ¡por favor, no me dejes! Juro que hay una explicación para todo. Las cosas no son como piensas —suplicó Joseph.Eliana lo miró de arriba abajo.—Joseph, no es culpa tuya; es culpa mía por haberme rendido a los encantos de un hombre comprometido. Ni siquiera habías terminado tu rela
Última actualización: 2026-07-15
Chapter: Capítulo 25. El dolorEliana no apartaba la vista del móvil, aunque cada imagen que se desplegaba ante ella era más dolorosa que la anterior. Layla estaba encima de Joseph y, gracias a la edición del video hecha por Samuel, parecía que ambos estaban felices y deseosos.Todo le revolvía el estómago a Eliana. Sentía que le clavaban cuchillos afilados y que era imposible sacarlos. ¿Y cómo no? Además de haberle sido infiel, Joseph la había decepcionado.—¡No! No puede ser.Eliana dejó de ver el video y corrió al baño. Allí abrió el grifo y empezó a echarse agua en la cara. No quería llorar; se lo tenía prohibido, y mucho menos por un hombre al que conocía desde hacía tan poco tiempo.Tragó el duro nudo que tenía en la garganta y volvió a echarse agua fría sobre el rostro. Su respiración era entrecortada y quería correr a algún lugar lejano donde no sintiera tanto dolor.Pero la sensación era tan devastadora que las lágrimas cálidas comenzaron a deslizarse por sus mejillas, dejando al descubierto todo el sufrim
Última actualización: 2026-07-15
Chapter: Capítulo 24. Una primera desilusiónUn par de horas después, Joseph dejó a Eliana en el hospital con un beso lleno de promesas en la frente. Ella necesitaba estar junto a su madre, y él, aunque con el alma aún envuelta en la calidez de su noche juntos, tuvo que dirigirse a la empresa. Ser el CEO de un imperio no le permitía desaparecer por completo, pero cada recuerdo de Eliana lo llenaba de una paz que nunca antes había conocido.Al entrar en Sullivan Pharmaceuticals, Joseph parecía otro hombre. Su paso era ligero, su expresión relajada, y por primera vez en mucho tiempo, sonreía de verdad. Los empleados se quedaban sorprendidos al recibir un saludo amable y una mirada cálida. Era como si una luz nueva hubiera iluminado su interior. Llegó a su despacho, se dejó caer en el sillón y cerró los ojos un momento. El sabor de Eliana aún permanecía en sus labios. El recuerdo de su cuerpo, de sus gemidos, de cómo se había entregado a él, lo excitó de nuevo. Tuvo que respirar hondo y acomodarse en el asiento, luchando contra el
Última actualización: 2026-05-22
Chapter: Capítulo 23. Una trampa llena de malos sentimientosLayla miró a Joseph con un anhelo oscuro y calculado, mientras su cuerpo desnudo se deslizaba sobre él con deliberada lentitud. Sabía que la cámara estaba grabando cada segundo, así que interpretó su papel con maestría cruel. Empezó a cubrirlo de besos falsos y apasionados: desde la boca entreabierta, bajando por el cuello, el pecho y el vientre, mientras su mano acariciaba con fingida devoción.—¡Cariño! ¡Qué placer! —gritó con voz entrecortada, asegurándose de que cada gemido quedara registrado.Joseph, sumido en una bruma espesa por la droga, apenas entrecerraba los ojos. Su mente flotaba en imágenes borrosas y confusas. Distinguía vagamente que era Layla, pero no comprendía qué estaba ocurriendo. Intentó hablar, pero solo logró un susurro débil y quebrado:—¿Qué… pasa?Layla lo silenció con un beso agresivo y se subió encima de él, presionando uno de sus pechos contra su boca. Fingía una pasión desbordada, gimiendo cada vez más fuerte, moviéndose con exageración para que el vídeo
Última actualización: 2026-05-22
Chapter: CAPÍTULO 103 FUEGO EN LA SANGREMientras tanto, en la mansión de la manada, un médico revisaba a Lila con expresión preocupada. Ella yacía inconsciente en la cama principal, con el cabello pegado a la frente por el sudor y el cuerpo temblando ligeramente. El termómetro marcaba una temperatura mucho más alta de lo que cualquier humana debería soportar.—Alfa… su temperatura no es normal —dijo el médico, revisando de nuevo los signos—. Está por encima de lo que un cuerpo humano puede tolerar sin colapsar. Si no la llevamos al hospital de inmediato, su sistema puede fallar. Es posible que convulsione y las secuelas sean devastadoras.Alfonso se acercó, con el rostro tenso. Tomó a Lila en brazos con cuidado, pero al contacto sintió que su piel quemaba. El calor era tan intenso que casi la soltó por reflejo.—¡Alfa, ¿qué está sucediendo?! —preguntó el médico, alarmado.—¡Debemos irnos hacia el hospital! —ordenó Alfonso, apretando a Lila contra su pecho a pesar del ardor—. ¡Ahora!Mientras bajaba las escaleras con ella e
Última actualización: 2026-07-28
Chapter: CAPÍTULO 102 SANGRE DE HERMANASMientras tanto, en el hospital, el ambiente era de puro caos controlado. El doctor y dos enfermeras trabajaban con prisa alrededor de la cama de Elena. Ella había sufrido un paro cardíaco segundos antes y ahora yacía pálida, con el pecho subiendo y bajando apenas gracias a las máquinas. Sara permanecía de pie a un lado, con los ojos muy abiertos, y las manos temblando.—¡Por favor, doctor, salve a mi hermana! —suplicó con la voz rota—. No la deje morir… le ruego.Dairus, que estaba al otro lado de la cama, la miró confundido, frunciendo el ceño.—¿Por qué estás tan preocupada ahora? —preguntó en voz baja, pero con dureza—. Se supone que eran enemigas. Hace apenas días la traicionaste. ¿Qué cambió de repente?Sara apenas sonrió, pero fue una sonrisa amarga y cansada. No apartó la mirada de Elena.—No lo entenderías… —respondió en un susurro—. Cuando hay sangre de por medio, todo se convierte en fraterno. No importa cuánto odio haya habido. Ella es mi hermana. Y estoy arrepentida. Más
Última actualización: 2026-07-27
Chapter: CAPÍTULO 101 LA TIERRA QUE SE DEFIENDELa gruta comenzó a temblar con una violencia que parecía nacer desde las entrañas mismas de la tierra. Las rocas se agrietaron con un crujido profundo y empezaron a caer sobre los humanos que habían entrado a saquear. Gritos de pánico se mezclaron con el estruendo de piedras que rodaban y el eco de las runas brillaban con una luz dorada cegadora. Algunos hombres quedaron atrapados bajo los escombros; otros intentaron salir corriendo, pero los lobos ya los esperaban afuera, transformados y listos.Era como si la tierra misma hubiera despertado para defender lo que le pertenecía. El suelo se levantaba en oleadas, empujando a los invasores hacia fuera. Las paredes de la gruta se cerraban y se abrían de forma impredecible, aplastando a quienes intentaban cargar más oro. Un viento frío y antiguo sopló desde el interior, arrastrando polvo y monedas por el aire. Los gammas atacaron con furia renovada. Como si se hubieran llenado de nuevo de esa fuerza que habían perdido en el intento de defe
Última actualización: 2026-07-26
Chapter: CAPÍTULO 100 EL RUGIDO DE LA GRUTALa tensión en la gruta era casi palpable. El aire parecía contaminado, se sentía espeso , casi irrespirable, Alejandro, frustrado por la resistencia de la roca, elevó su arma y disparó al cielo. El estruendo retumbó entre las paredes de piedra y Lila se estremeció de inmediato, mirando a Alfonso.—¡Alejandro, basta! —advirtió ella. —vas a lograr que estas tierras se enfurezcan, que la diosa Luna se enfurezca.Él se giró hacia ella con los ojos inyectados en furia. Con un gesto, ordenó a uno de sus hombres que apuntara directamente a la cabeza de Alfonso. Luego se dirigió hacia Lila, la tomó del mentón con fuerza y la obligó a mirarlo.—¡Que estupideces que dices! Estos salvajes han lavado tu brillante cerebro. En algún momento pensé que me querías… que estabas enamorada de mí —escupió con desprecio—. Pero eres una simple zorra que se ha ido con el mejor postor. Ahora entiendo por qué estás con este perro. Solo te interesa el tesoro de esta manada. Lo único que siempre te importo fue
Última actualización: 2026-07-25
Chapter: CAPÍTULO 99 UN CORAZÓN DEBILLlegaron a la entrada de la gruta principal bajo la luz rojiza del cielo que parecía sangrar. El lugar era un pasaje oscuro y antiguo, custodiado por rocas cubiertas de musgo y runas que brillaban débilmente. Alejandro empujó a Alfonso con el cañón de su arma, obligándolo a avanzar.—Abre la gruta —ordenó con voz fría—. Sé que solo tú puedes hacerlo. No me hagas repetirlo.Alfonso miró la entrada sellada. Su cuerpo aún dolía por las heridas de la batalla, pero el peso en su pecho era mucho mayor. Lila, a su lado, temblaba de rabia y miedo.—No lo hagas, Alfonso —suplicó ella, con la voz quebrada—. No les des nada, Alfonso, si lo haces, cualquier esperanza se habrá perdido, por favor.Él giró la cabeza hacia ella. Sus ojos grises, ahora claros, se llenaron de una ternura dolorosa.—Las riquezas no se comparan con el color de tus ojos mientras estén abiertos, Lila. No tengo nada de qué preocuparme si tú estás a salvo. Comenzaremos de nuevo mi amor, tranquila.Alejandro rodó los ojos, y
Última actualización: 2026-07-24
Chapter: CAPÍTULO 98 UNA INVASIÓN SIN PIEDADAl fondo del horizonte, las luces de los faros cortaban la noche como cuchillos afilados. Alejandro lideraba la caravana de camionetas blindadas, acelerando sin piedad hacia la frontera de la manada. El rugido de los motores se mezclaba con risas groseras, el clic metálico de armas cargadas y órdenes gritadas en la oscuridad. Sara, sentada en el asiento del copiloto, apretaba los puños contra sus piernas hasta que los nudillos se le pusieron blancos. Cada kilómetro era una traición más profunda, un peso que le aplastaba el pecho. Sabía que estaba llevando a su propia gente hacia la destrucción.En la manada, los gammas se alinearon con rapidez bajo las órdenes de Beta Dalton. Sus rostros reflejaban determinación, sin embargo no estaban completos, por la maldición su número se había reducido notablemente. Eran menos. Mucho menos. El cielo rojo parecía burlarse de ellos, tiñendo todo con un tono sangriento que anunciaba el desastre.El ataque comenzó sin aviso.Una ráfaga de fuego brot
Última actualización: 2026-07-23