LOGINBastian guardó silencio por unos breves segundos, procesando las palabras de Antoni mientras la frialdad en sus ojos se intensificaba de manera peligrosa, no esperaba que ellos se atrevieran a venir tan pronto y sin intentar tretas para llegar a él o intentar asesinarlo antes que decidiera devolverles el ataque, sino que decidieron anunciarse. Creía que tal vez habían decidido venir de esta forma por Arianna y al parecer confiaban en que por ella no les haría nada, porque aparecer frente a él después de lo que hicieron era un enorme riesgo, estaban jugando con fuego. Pero aunque pensaba que su razón principal debía ser para asegurarse de que Arianna estuviera bien en sus manos, no se confiaba. —¿Cuántos hombres traen con ellos? — Preguntó Bastian en un murmullo cortante, mientras dejaba el teléfono a un lado. —Vienen prácticamente solos, solo hay dos hombres más con ellos. —explicó Antoni, cruzándose de brazos. — Aparentemente no representan ningún peligro, mis hombres ya lo
Arianna sintió que el aire se le escapaba de los pulmones ante la pregunta directa de Bastian, y el nudo que tenía en su corazón se apretó todavía más. Estaba angustiada, no tenía idea de que decir, porque realmente ella no quería que esto fuera más lejos, pero no podía pedirle que no contratacara, no sería justo y esto lo pondría en una situación muy vulnerable.—Yo… no puedo pedirte que no tomes represalias, después de lo que hizo mi padre. — Suspiró Arianna sintiendo un enorme peso en su pecho. — Pero tampoco te diré que apruebo que lo ataques, prefiero que tú mismo tomes la decisión y yo me mantendré al margen, no quiero saber nada de lo que ocurra después con respecto a eso, solo espero que puedas mantenerte a salvo.Al escuchar esto, Bastian supo lo difícil que todo esto debía ser para ella, como su corazón en este momento debería estar dividido en dos y realmente, él prefería poder evitarle todo esto, que ella no tuviera que elegir ni sentirse de esta manera, pero no podía
Arianna miró su rostro aún pálido, la venda a un costado de su frente e imaginó todo el dolor que él debía estar sintiendo en su cuerpo y las lágrimas volvieron a acumularse en sus ojos, al mismo tiempo que caminaba hacia él. —Estamos bien, no te preocupes por nosotros, ¿Cómo estás tú? ¿Cómo te sientes? — Cuestionó ella de inmediato tomando su mano, con su corazón lleno de dolor y calidez, porque este hombre aún después de lo que le pasó, su primer pensamiento era saber cómo estaban ella y el bebé que esperaban, pero le dolía mucho que él estuviera sufriendo. Bastian la miró por un momento, para asegurarse de que ella realmente estuviera bien, porque este había sido su mayor miedo y cuando despertó y no la había visto, se había sentido completamente desesperado. —¿Estás segura? ¿Te revisó un médico? — Preguntó él sin quitarle los ojos de encima, intentando acomodarse en la cama, pero un quejido sordo escapó de sus labios al resentirse por el brusco movimiento.—No te muevas,
Arianna se quedó en silencio, en este momento sentía mucha rabia hacia su padre e inevitablemente no podía evitar culpar un poco a Leonardo, porque creyó que él no le permitiría hacer nada, pero entonces un pensamiento que la hizo tensarse la avasalló, «¿Es posible que Leonardo lo supiera y fuera participe?»Ella no podía engañarse, en la mafia todos querían más dinero y poder, por lo que si tenían la oportunidad de acabar con alguien más poderoso lo harían sin dudar. Al ver que ella seguía sin decir nada, Leonardo insistió: — Arianna si no vuelves ahora papá mandará a buscarte por todas partes, debes regresar ya. —No lo haré.—¿Qué? — Preguntó Leonardo sin poder disimular la sorpresa en su voz.—¿Tú sabías que anoche el mandó a matar a Bastian? Leonardo, ¿No sabes lo que ahora está sucediendo? — Preguntó Arianna con la rabia y el dolor filtrándose en su voz.—¿Qué? No... no sabía nada. — Respondió Leonardo de inmediato, sonando genuinamente sorprendido. — ¿Él está bien?
Al amanecer, el ruido de pasos apresurados rompió el silencio del pasillo, Beatrice y Fiorella venían caminando hacia ellos con los rostros desencajados. —¿Cómo está mi hijo? — Le preguntó Beatrice a Antoni, ansiosa, con la preocupación desbordándose en su voz. Antoni guardó silencio por un breve segundo, miró a ambas mujeres e intentando calmar a Beatrice, respondió:—Él está estable, pero debe seguir en cuidados intensivos, el impacto del choque fue muy fuerte y se lastimó bastante, pero usted ya sabe lo fuerte que es Bastian, estará bien. —Dime exactamente que es lo que tiene mi hijo, no quieras maquillarme las cosas. — Exigió Beatrice mirándolo con severidad, sin dejarse convencer por sus palabras, porque ya se había dado cuenta que la situación de su hijo no era tan simple. —Él tuvo un fuerte golpe en la cabeza que causó un traumatismo y se fracturó tres costillas, para que se pueda recuperar mejor los doctores tuvieron que inducirle un coma. — Suspiró Antoni y las m
Uno de los hombres cayó al suelo al ser abatido, seguido rápidamente por otro y los otros comenzaron a correr para volver a sus autos, desesperados por no ser alcanzados por los tiros o arrollados por las camionetas que venían, ya que ahora se encontraban en desventaja, sin embargo no dejaban de disparar hacia las camionetas. La camioneta de Antoni de inmediato se interpuso frente al auto de Bastian para evitar que los disparos pudieran llegar a las dos personas en el interior, mediante el altercado, pero al ver que los atacantes que quedaban vivos estaban por huir, ordenó: — Síganlos, no pueden dejar que escapen.Después de decir esto, se acercó al auto de Bastian, preocupado de que él aún no había salido de este, sabiendo que esto no podía ser bueno, porque si estuviera bien, ya les habría estado disparando a quienes tuvieron la osadía de querer asesinarlo, pero al intentar abrir la puerta, se dio cuenta que el metal estaba demasiado doblado por el impacto y tuvo que hacer más fu







