LOGINMom has extreme mania. Dad was murdered when I was eight, and I went blind while trying to save Mom. I became her only family and weakness. Anyone who makes fun of me for being blind has their eyes gouged out; anyone who disrespects me is sliced and diced before being fed to the dogs. Later, Mom turns into a she-devil with a hundred-billion-dollar net worth. Everyone in Gristport fears her, but she treats me like a princess. The whole city knows not to offend Eleanor Heinrich's daughter. She scours the world for the best optometrists to treat my eyes. On the day I regain my vision, I hear about Mom finding her birth daughter. She says, "You'll soon have a sister who loves you very much, Sienna." I hear that my sister has been through a lot since childhood and is introverted. I prepare many gifts for her, even wanting to give her the pendant Dad gave me. Yet she instructs her people to take me to a deserted roof. "You're nothing but a faker who stole my place in life! I'm going to slice your tongue—let's see how you can continue lying to Mom when you can't speak!" She shatters the pendant, gouges my eyeballs out, slashes my tongue, and has several men torment me to death. Lastly, she includes my eyeballs as decorations in a bouquet and brings it to Mom. "This is a gift I've prepared for your birthday, Mom. Do you like it?"
View MoreCAPITULO 1
Lucíana Bianchi, la más bella de la manada Luna Esmeralda acaba de cumplir 18 años, su belleza e inteligencia le han hecho acreedora de ser la novia del futuro Alfa de la manada, su novio desde niña Mateo Moretti.
— Te amo — sus palabras eran sinceras, su alma estaba entregada a el desde que eran unos cachorros.
Los dos novios siempre se veían en su lugar secreto del bosque, donde la luna era testigo de su amor
— Cuando regrese de firmar el tratado de Paz con la manada Viento de Luna, mi padre pedirá tu mano — Mateo tenía una gran sonrisa cuando tocaba su rostro, la amaba.
— Mi padre nunca negara en darte mi mano en matrimonio, creo que lo ha esperado más que nadie — Luciana y sus ojos brillantes demostraban la emoción de ese primer amor, ese que te quema el alma, que te hace volar con una caricia y feliz con un beso, conociendo la absolutez de sentirte completa.
Mateo saca de su bolsillo un anillo, el que había guardado desde hace Tiempo para ella, una hermosa joya de diamantes en forma de luna, la misma con la que darían por completado su compromiso.
Un beso fue suficiente para que el amor brotará, Mateo bajo sus besos al cuello y Luciana lanzó un leve gemido en su oído.
— No podemos, tengo que llegar pura al altar, sabes que la virtud es lo más importante para nosotras las lobas — Luciana tenía miedo de sus propias emociones y de lo que él podía llegar a provocar en ella.
— Serás mi esposa, tu virtud será mía, porque eres mía, nadie nunca va a separarnos — Mateo la amaba, sus palabras estaban llenas de la más pura sinceridad del amor — Ni la Diosa Luna puede separarnos — ese reto blasfemo de sus palabras solo demostraban la seguridad de su amor.
Lucíana se sonrojo, mordió su labio, esto iba en contra de lo que le habían enseñado, pero su amor era algo tan intangible que era sublime y asintio con la cabeza.
Los dos cayeron en el prado, la luz de la luna cubría sus cuerpos desnudos mientras con total sutileza y gentileza, Mateo la tomaba.
— Eres mía ... — gruño en el oído de Luciana al sentir su cuerpo temblar en sus manos mientras ella en medio de una combinación de dolor y placer se entregaba a su único amor con una lágrima en su ojo.
La noche fue larga, los besos intensos y el amor unico, sin embargo ninguno de los dos llegó a imaginar lo que el destino de la diosa Luna, la misma que hace unos momentos retaron tenía para ellos y que dividiría sus vidas en dos.
Muy temprano en la mañana, Mateo y su padre el Alfa de la manada, Román Moretti partieron junto a sus lobos sabios para firmar el tratado de paz, con la promesa de regresar el día de la recolecta de la cosecha.
—¿Dónde pasaste la noche?— pregunta Francisco Bianchi el padre de Luciana.
— Padre, pase la noche con Mateo pero te juro que no sucedió nada — Luciana agacho la cabeza, avergonzada pues pensaba que sería descubierta por el brillo de sus ojos al sentirse parte de el alma de Mateo.
Francisco tomó la mano de su hija, vio el anillo, y sonríe.
— Serás la reina de la manada, es lo único que me importa, me ayudarás a liberar mis deudas — desde hace mucho para Francisco, su hija, era más un cheque de cambio que le haría recuperar el prestigio y el dinero que había perdido por sus malos tratos.
Pasaron los días...
Lucíana y su tia Adriana, preparaban el regreso de Mateo y el Alfa, ellos iban a regresar el día de la recolecta de la cosecha.
Adriana era la hermana menor del padre de Luciana, envidiaba la belleza de su sobrina, la misma que ella no tenía y por la que no tenía un futuro compañero, tenía miedo de quedarse desterrada y rechazada.
La madre de Lucíana murió el día del parto, dejándola en manos de su padre, un egoísta interesado en el dinero y su tía, su peor enemiga.
Lucíana sabía que este día Román, le pediría a su padre su mano para Mateo, el futuro heredero Alfa, y Francisco no diría que no, esperaba esto con la boca llena de saliva.
— Ve al bosque, aún faltan manzanas rojas como le gusta al Alfa Román — Adriana le entregó un caballo para que montará y fuera hacia al oscuridad de los árboles.
— Ya es muy noche, ¿Porque no envías a un Omega? Sabes que es peligroso para una loba — Luciana estaba acostumbrada a los malos tratos de su tía, los mismos que no discutía, pero esto era una misión de riesgo.
— Necesito a los Omega aquí, te recuerdo que tú misión era traer fruta fresca y esas manzanas que trajiste son una asquerosidad — Adriana las tomó en sus manos y las tiro al suelo, piso las manzanas con sus largos zapatos de tacón.
Adriana era ese tipo de loba de mirada angelical, pero con el alma llena de maldad.
Lucíana solo tomo un poco de aire, toda la manada hacía algo para recibir a su líder, se subió a su caballo y cabalgó hasta el manzano más próspero, se subió al árbol para alcanzar las frutas.
Mientras intentaba trepar, su vestido largo se enredo con una de las ramas lo que le hizo perder el equilibrio, ella logró sostenerse agarrándose de una rama que se quebraría.
—¡Ayuda!— grito llena de miedo.
Escucho que un caballo se detuvo abajo de ella
— Sueltese, confie en mi, yo la voy a sostener — le dijo aquella voz con tranquilidad, tanta que lleno de paz el corazón de Luciana.
Algo temerosa pensando que podía ser una ilusión de su cabeza, ella se soltó, cerro los ojos, solo pudo sentir como dos brazos fuertes lo agarraban con fuerza y firmeza.
— Abra los ojos, está en buenas manos — sonrió aquel lobo.
Lucíana se sonrojo y le pidió que la bajara de inmediato, se disculpo por hacerlo perder su camino de viaje.
— Soy algo torpe — ella agachó la mirada.
Aquel lobo fornido, de cabello negro, ojos azules y mirada penetrante, solo sonrió y se subió al árbol para bajar las manzanas que por poco le cuestan la vida a la bella damisela.
— Espero que el dueño de esas manzanas sea tan importante para que una bella loba por poco pierda la vida — el agarro la mano de Luciana que tenía una de las manzanas que el le regaló, y la mordió tocando con sus labios un poco de sus dedos.
— Si, es muy importante — Lucíana nerviosa se subió al caballo y cabalgó de regreso, algo inquieta e intimidada por la manera en la que ese lobo que nunca había visto, como la había hecho sentir.
El lobo termino de comerse la manzana que Luciana por su nerviosismo dejo caer al suelo y se sento bajo el árbol.
Se quedó pensando en la belleza de aquella loba, buen cuerpo, caderas anchas para tener una buena cría, sus ojos verdes, su cabello rubio, su rostro angelical que invitaban a una noche sensual.
Varios minutos después un séquito de caballos que venían tras él, lo alcanzaron.
— Su excelencia, no sabíamos que era tan buen jinete — dice un anciano lobo que agacha la mirada ante el.
— Nadie de su manada sabe nada de mi, quiero acabar con esto rápidamente — El lobo se subió a su caballo, se veía imponente, de respeto pero su ropaje estaba lejos de concordar con los lobos elegantes que lo rodeaban.
La manada Luna Esmeralda estába de fiesta, recibirían a su Alfa y heredero como héroes, pero Luciana no podia dejar de pensar en su futuro al lado de Mateo.
Los caballo empezaron a llegar, los aplausos de los lobos y sus aullidos de alegría eran el recibimiento que podían darle a Romeo Moretti, su Alfa.
Lucíana llegó corriendo con un hermoso ramo de flores, con una sonrisa que iluminaba su rostro.
—¿Ya viene Mateo?— cuestiono mirando atrás a la lejania del bosque, observando que una sombra de un hombre a caballo se acercaba.
El anciano le dió una caricia en el rostro mientras se bajaba de su caballo.
— Debemos guardar silencio, nuestra manada no está para fiestas — dijo en un tono de voz seco y lleno de preocupación.
—¿Aún seguimos en guerra con la manada Viento de Luna?— Francisco se acercó como el caballero lobo reconocido por todos los presentes.
Los lobos y lobas se quedaron en silencio, esperando noticias.
— Nuestro Alfa Roman Moretti y su hijo, Mateo Moretti cayeron en una trampa de la manada Viento de Luna, y fueron asesinados — agacha la mirada el anciano que derrama lágrimas.
Lucíana siente que sus piernas tiemblan, y que su corazón se ha roto en mil pedazos, Francisco la toma de la cintura.
—¿Estamos desprotegidos?¿No tenemos alfa?— pregunta Adriana, está es la duda que aqueja a toda la manada.
— Yo seré su Alfa, soy Antonio Moretti y seré su líder por la memoria de mi padre — Antonio aquel lobo que salvó la vida de Luciana se baja de su caballo y se proclama el Alfa de Luna Esmeralda.
"She also scratched Ms. Sienna's face with her nails.""She ripped out Ms. Sienna's tongue.""They… They also violated Ms. Sienna."One by one, everyone exposed what the other had done, desperate to save their own lives.Mom let out a sneer and picked up the knife, replicating every atrocity Morrigan had inflicted on me.Morrigan writhed and screamed but couldn't make a sound. Her body convulsed as she became progressively covered in blood and mangled flesh.Some of the men were terrified. They knelt and begged for mercy, and the hall reeked of urine. Unfortunately for them, Mom had already lost her sanity. Gavin was unable to stop her, so he instructed others to assist her.The room was filled with waves of agonized screams before it soon fell into an eerie silence.Morrigan lay on the floor, trembling uncontrollably.The sound of high heels clicking against the cold, hard floor echoed as Mom approached her. Morrigan tried to crawl backward. Now blinded, she moved in the wron
Mom returned to the banquet hall wearing a white suit.Morrigan hurriedly approached her and held her hand. "Where did you go, Mom?"Mom pulled her hand away discreetly. She said indifferently, "There was an urgent matter at the company that I needed to handle."Morrigan didn't notice anything unusual and eagerly urged, "Mom, all the guests have been waiting for so long. Let's start the reunion ceremony now."A flicker of coldness flashed in Mom's eyes. A corner of her lips slowly lifted into an icy half-smile."Sure. You gave me a birthday gift earlier, so I have prepared a gift for you too," Mom said.Morrigan was thrilled and hugged Mom tightly. "Really? What kind of gift is it?"Mom's smile widened as she let Morrigan embrace her, but I could see the bloodthirsty and hostile look on her face.She walked slowly onto the stage as Gavin directed the staff to carry a large, elegantly wrapped box onto the platform. The box was the size of a refrigerator, and there was a pink bow
A surveillance video began playing on the phone.When Mom saw my figure appear on the screen, her tightly knitted brows relaxed momentarily. But in the next moment, she clenched her fist and slammed it hard against the steering wheel.In the video, Morrigan pushed me to the ground. She slammed my head against a stone block and scratched my face with her sharp nails.A dozen men in black surrounded us. Passersby were curious about what was going on, but they couldn't see what was happening within the human barricade.However, the overhead camera captured everything. It showed me helplessly pinned to the curb, subjected to Morrigan's beating without the strength to fight back.Mom's eyes burned with anger and pain, and she cried out in despair. She screamed helplessly, feeling anguished that she hadn't been there for me. She gripped the phone tightly, her unblinking gaze fixed on the screen as if trying to burn a hole through it.The video then showed me being dragged by my hair
"Why would you do this to another person?" Mom questioned Morrigan with a hint of displeasure.Morrigan pouted pitifully. "This bitch badmouthed me."Upon seeing that Mom remained unmoved, Morrigan added, "And she also mocked Sienna for being blind. Mom, I'm just like you—I won't let anyone bully Sienna."Sure enough, as soon as Mom heard that Morrigan had done this for my sake, she smiled approvingly. "You did the right thing, Morry. No one is allowed to bully Sienna."I screamed with all my might, trying to tell Mom that those eyes in the bouquet were mine—the eyes of her most beloved daughter.Sadly, Mom couldn't hear me.Morrigan's lackeys chimed in, adding fuel to the fire. "That woman didn't just insult Ms. Morrigan by calling her a motherless child. She also said Ms. Sienna was just some bastard picked off the streets. Ms. Morrigan may have been harsh, but she was only teaching her a lesson to set an example!"Mom frowned but said nothing. Morrigan took the opportunity to


















Welcome to GoodNovel world of fiction. If you like this novel, or you are an idealist hoping to explore a perfect world, and also want to become an original novel author online to increase income, you can join our family to read or create various types of books, such as romance novel, epic reading, werewolf novel, fantasy novel, history novel and so on. If you are a reader, high quality novels can be selected here. If you are an author, you can obtain more inspiration from others to create more brilliant works, what's more, your works on our platform will catch more attention and win more admiration from readers.